La celebración del cumpleaños de Amparo Grisales se robó la atención en ‘Yo me llamo’, luego de que Elder Dayán sorprendiera a la jurado con una serenata en plena emisión. El momento estuvo acompañado de comentarios sobre una de las presentaciones y de un particular intercambio entre Grisales y César Escola.
Todo ocurrió después de la presentación de una imitadora de Isabel Pantoja, sobre cuya caracterización Amparo Grisales hizo varias observaciones relacionadas con el vestuario, el maquillaje y la presencia en el escenario.
La jurado le recomendó tener mayor elegancia y trabajar en su porte. “Hombros atrás, más porte”, comentó Grisales, quien además manifestó que le habría gustado verla con la característica melena de Isabel Pantoja.
En medio de sus comentarios, César Escola intervino con una observación relacionada con el maquillaje de la participante. La conversación rápidamente se convirtió en un intercambio entre los jurados, en el que Escola aprovechó para hacer una comparación y mencionar a Beéle.
“Amparo, tú sí puedes decirle cambio de pelo, pero yo no le puedo decir nada a Beéle”, expresó la jurado, generando una nueva reacción a la actriz.
Amparo continuó explicando su posición y aseguró que, por su experiencia como actriz, entiende las razones detrás de los cambios de imagen de los artistas. Además, señaló que a la presentación le había faltado un componente de ironía.
Tras finalizar la interpretación, Grisales relacionó la letra de la canción con las personas que suelen opinar sobre los demás y lanzó una reflexión sobre cumplir años y adquirir sabiduría.
Fue entonces cuando César Escola le preguntó directamente cuántos años cumplía. “70, nunca los he negado”, respondió Amparo, quien aseguró que la sabiduría que le ha dado la vida es algo que valora profundamente.
El momento tomó otro rumbo cuando Elder Dayán decidió dedicarle una serenata. “Maestro, regáleme un son”, mientras el cantante comenzaba a interpretar una canción para celebrar su cumpleaños.
“Vamos a entonar una canción para que cantemos”, dijo Elder Dayán antes de cerrar el homenaje con una frase que provocó sonrisas entre los presentes: “¡Que viva Amparo Grisales!”
