El otro lado del cannabis en Colombia: postres y cocteles

29 Diciembre 2022, 08:28 AM
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Creado Por
Juan Hernany Romero C.
Postres, tintos, cocteles y demás productos con cannabis son la sensación en el país. La creatividad de los reposteros no tiene límites y la demanda es cada vez mayor.

El cannabis, más que una sustancia, se ha convertido una cultura, si se entiende por cultura un “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social”, como lo señala en su tercera definición la Real Academia de la Lengua (RAE). 

La cultura cannábica tiene sus propios códigos, pertenecientes a un lenguaje implícito que es, en últimas, universal. El número 420 es apenas uno de ellos, quizá el más popular y no es ajeno a las dinámicas de consumo de psicoactivos en el país. 

En Colombia, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), el 8,1 % de la población encuestada para un estudio de consumo de sustancias psicoactivas ingiere o fuma marihuana. El 84 % de la población toma, en altas cantidades, alcohol y el 33,3 % consume tabaco y/o cigarrillo en proporciones altas. 

El cannabis, que hasta hace un par de décadas seguía siendo un tema tabú, está ahora en la agenda legislativa nacional, tanto por los trámites que se adelantan en el Congreso de la República como por las regulaciones emitidas desde el Gobierno para fortalecer, sobre todo, el mercado de cannabis medicinal, que se ha convertido en una de las alternativas más llamativas a nivel mundial para tratar diferentes patologías, muchas de las cuales están en el radar de especialistas y expertos en salud. 

Voceros de la centros médicos especializados señalan que las patologías más proclives a ser tratadas con cannabis son: 

● Dolor crónico

● Dolor oncológico

● Ansiedad

● Trastornos del sueño

● Esclerosis múltiple

● Epilepsia

En Bogotá es cada vez más común ver lugares que se dedican a la difusión de la cultura canábica y a promover el autocultivo, que es legal en el país. En todas las localidades pueden hallarse ‘grow shops’, establecimientos comerciales especializados en parafernalia (bongs, pipas, cueros, ceniceros, blunts, bandejas, clippers y hasta ropa alusiva al cannabis). 

En algunas de estas tiendas se venden semillas para autocultivo, lo cual requiere de algunas licencias comerciales otorgadas por las autoridades competentes, que mantienen procesos de control y seguimiento para estas actividades de consumo. 

Los comestibles no se quedan por fuera del imaginario del consumo de cannabis. Y es que, más que un imaginario, es una realidad, y muy variada: muffins, brownies, galletas, tortas, “arecripy”, chocolatinas, donas y helados hacen parte de la oferta. El negocio es cada más competitivo y la creatividad y el perfeccionamiento en los procesos de producción son determinantes para la fidelidad de los clientes hacia una marca. 

Donato, un barranquillero que lo da todo por sus perros y sus gatos, se ha convertido en uno de los referentes de la culinaria cannabica. Visitarlo es constatar una experiencia clásica, de café, charlas y música, pero con un inevitable componente que favorece el esparcimiento y, como lo dicen algunos, facilita el diálogo y amplía las percepciones. 

Uno de sus productos estrella es el café con CBD, uno de los componentes no psicoactivos del cannabis, empleado no solo para relajar a quien lo consume, sino en múltiples procesos terapéuticos como, por ejemplo, la fabricación de fórmulas magistrales recetadas por médicos para pacientes con diagnósticos específicos. 

Sin embargo, el THC no se queda por fuera. La coctelería es otro de los descubrimientos y pasiones del repostero, quien ha encontrado en el gin tonic la fórmula perfecta para invocar efectos tenues de la Índica y la Sativa. Pero son la responsabilidad y la moderación los principales ingredientes del coctel -que tiene de hermanas a las margaritas cannábicas-, pues Donato es el primero en sugerir no beber más de dos copas y, sobre todo, evitar mezclar los tragos con otras sustancias. Ver películas, conversar, jugar videojuegos o disfrutar de la música son, de entrada, los planes recomendados del maestro coctelero. 

Actualmente, hace su curso en el Congreso una ley que regularía el consumo y comercialización de cannabis para fines recreativos y medicinales. Juan Carlos Losada, representante, es uno de los congresistas que más trabaja en tal iniciativa legislativa. Son cuatro los debates que debe pasar el proyecto y ya superó la mitad. De llegar a concretarse, actividades como las de Donato y otros entusiastas de la repostería cannábica podrán operar con todas la garantías que la ley misma les otorgaría. 
 

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