El ministro de Transporte, Germán Cardona, tiene todas las intenciones de renunciar en cuanto baje del avión que lo traerá de Brasil este miércoles. Así lo han dejado entrever personas cercanas al despacho del alto funcionario, quienes aseguran que Cardona no está dispuesto a soportar presiones de congresistas que buscan ponerlo contra la pared por no ceder a sus pretensiones.
Así se lo habría expresado Cardona al presidente Juan Manuel Santos en un Consejo de Ministros hace un mes. Las mismas fuentes aseguran que el jefe de la cartera de Transporte está citado a una reunión de ministros el próximo viernes 27 de abril y que congresistas de la Comisión Sexta de la Cámara, interesados en temas que tienen que ver con la reforma al Código de Tránsito, lo citaron a Neiva (Huila) a la misma hora bajo la amenaza de proseguir con la anunciada moción de censura en su contra. “Hasta con eso han presionado al ministro, pero él no cederá”, dijo una fuente del ministerio.
Cardona, quien cuenta con el respaldo y la confianza del presidente Santos, está molesto por lo que ocurrió en Cartagena con el sistema de Transporte Masivo Transcaribe. Allí, el alcalde Campo Elías Terán, presionado por la vieja clase política local, nombró a una persona en la gerencia cuya hoja de vida no fue muy bien recibida en el Ministerio. Cardona aspiraba a que la Junta de Transcaribe se inclinara por alguien técnicamente preparado para darle vida a un sistema que aún no arranca.
Por todo esto, en el ministerio aseguran que Cardona prefiere hacerse a un lado y renunciar. Deja el cargo con las cuentas en orden y los principales proyectos del país listos para arrancar.
