El emporio del calzón amarillo

El emporio del calzón amarillo

30 de diciembre del 2012

Con la llegada de fin de año comienzan las preparaciones y los agüeros para recibir el año nuevo. Muchos colombianos, por tradiciones familiares, creen que ciertos rituales les traerán prosperidad, dinero, amor, trabajo, salud y hasta viajes. Uno de ellos es usar calzones amarillos en cuanto el reloj marca las 12 a.m. Blogs y páginas web sobre agüeros para la temporada recomiendan usar el calzón amarillo para atraer mucha suerte, dinero y éxito. Otros dicen que sirve para conseguir novio, siempre y cuando se use bajo unos calzones rojos para que el nuevo novio sea perdurable. Usarlo, según estos portales, también trae buena energía pues el amarillo es el color del sol. Si se le regala a alguien esta prenda, quien la use tendrá vitalidad y alegría todo el año. Incluso, dicen que después de usarlo la noche del 31 de diciembre se debe arrojar a la caneca.

En Colombia, cientos de personas van en busca de su calzón ya sea para usarlo o regalarlo. El primer lugar que se le ocurre a quienes creen en este ritual y necesitan comprarlo es la Feria del Brasier y solo Kuko’s, que desde principios de la década de los ochenta fabrica el  cuco de la suerte y el bóxer de la suerte. Mujeres, hombres y niños consiguen hasta ocho modelos diferentes de calzones amarillos: los básicos, los XXXL, las tangas, hilos dentales, clásicos, invisibles (no tienen costuras), cacheteros y los señoreros. La administradora de la región de Cundinamarca, Carmenza Rivera Silva, asegura que la gente busca el cuco amarillo porque cree ciegamente en ese ritual. La Feria es conocida porque su especialidad desde hace más de treinta años ha sido el diseño y las telas todas de color amarillo que se usan para fabricar esta prenda interior. El calzón amarillo más barato que se consigue en estos locales tiene un costo de 3.900 pesos.

Feria del brasier y solo kukos

La Feria del Brasier y solo Kuko’s nació en un garaje de una pequeña casa en Medellín en 1974 y está presente con 150 locales distribuidos en Antioquia, Atlántico, Bolívar, Caldas, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Meta, Quindío, Risaralda, Sucre y Valle. La zona más fuerte en donde se vende su producto bandera, el cuco de la suerte, es en Medellín, le siguen Bogotá y la Costa Caribe. Los creadores de esta empresa son los esposos Rodrigo Urrea y Carmenza Peláez. Rodrigo aún es el presidente.

Las vendedoras de los almacenes, que superan las 650 mujeres, cambian su vestuario en diciembre, el mejor mes de la empresa. Todas ellas visten una camiseta amarilla en la que se promociona el cuco de la suerte. Los locales también se visten navideños con miles de prendas amarillas en las canastas de la entrada. En la temporada se venden varios lotes de cinco mil calzones amarillos y los distribuidores interesados en la marca Kuko’s Suerte compran unidades y lotes de los calzones para venderlos en sus tiendas. La producción de los cucos de la suerte aumenta para diciembre en un 80% con respecto a los otros meses del año.

Feria del brasier y solo kukos

Los clientes que van a buscar su prenda amarilla abarcan todos los estratos socioeconómicos, aunque la mayoría de clientes son de estratos 1, 2 y 3. Según la administradora de la zona de Cundinamarca, Carmenza Rivera, este año han venido más hombres a los almacenes a comprar el Bóxer de la Suerte: “ellos también se están sumando a creer en el ritual”.

Además del cuco y bóxer de la suerte, en la feria también fabrican brasieres amarillos con diferentes copas y tamaños. Según la administradora, son muchas las mujeres quienes deciden comprar el conjunto de cuco y brasier para usarlo en la noche de año nuevo. Sin embargo, muchas de las clientes de la Feria se han quejado porque compran su ropa interior un día antes o el mismo 31 de diciembre y para esa fecha quedan muy pocas prendas amarillas en los locales.

La Feria del Brasier y solo Kuko’s también es muy recordada por un comercial radial que circula desde 1976. Es ese comercial el que los mantiene en la mente de miles de colombianos. Lo único que esperan los dueños de la empresa es que la tradición de usar el calzón amarillo perdure por varias generaciones, pues detrás de una prenda de 3.900 pesos hay un equipo de mercadeo, producción, distribución y ventas.