“El presidente tiene demasiado poder”: Carlos Gaviria

“El presidente tiene demasiado poder”: Carlos Gaviria

2 de Mayo del 2013

Carlos Gaviria ha sido magistrado de la Corte Constitucional, Senador de la República, candidato presidencial y una voz acatada en la izquierda y en amplios sectores del país. Por eso su voz de alerta resulta escuchada con preocupación. Gaviria considera que el Presidente de Colombia tiene demasiado poder.

“Eso es grave, cuando se forman esas mayorías, que podríamos llamarlas inconscientes, todo depende de lo que diga el presidente y no piensan siquiera en las consecuencias de lo que proponga”.

“El presidente tiene demasiado poder, demasiados beneficios que repartir. Y mucha gente a su alrededor que obra no en función de convicciones ideológicas, sino de sus intereses, de manera lamentable y dramática”.

Gaviria está de acuerdo con la ampliación del período presidencial “porque el mandatario gobierna dos años y los otros dos está en campaña política”. En su opinión debe prohibirse la reelección.

¿Y qué papel está jugando hoy la izquierda colombiana?

En todo país que se precie de ser democrático debe existir no solo un proyecto oficial y otro muy claro de oposición, para que la gente sepa que no es lo mismo votar por un partido que otro.

Y naturalmente, si el proyecto oficial es de derecha, es fundamental que la izquierda actúa en beneficio de los sectores más necesitados. Pero entre nosotros hay muchos factores que pugnan contra esa posibilidad, uno de ellos es el temor de la gente a estar en la oposición. Y ese temor se justifica por el poder que tiene el presidente, del poder que tiene el gobierno de repartir beneficios y en la satanización para aquellos que tienen el valor de proclamarse adversos al proyecto oficial.

La izquierda además tiene sus propios problemas. En el momento en que yo fui candidato, logramos que muchos de esos debates anacrónicos que la izquierda ha sostenido durante mucho tiempo se superaran en función de un ideario democrático de unidad.

Hoy, lamentablemente han vuelto esos antiguos debates, controversias que pugnan contra la consolidación de un bloque político que al país le resultaría muy necesario.