En La Luciérnaga de los viernes, el director Gustavo Gómez cierra con una frase de Artunduaga, ¡con mi voz!, mientras yo ni me doy cuenta. Es el gran locutor e imitador Álvaro Gómez Zafra.
Obviamente no me disgusto sino que lo celebro, como lo hacía Ramiro Bejarano, por entonces director del DAS, que protestaba cordialmente cuando Guillermo Diaz Salamanca “sacaba del aire” su imitación.
Es el mismo honor de quien es objeto de una caricatura, si quien la hace es un gran profesional. No creo que Juan Lozano se disguste cuando exageran su nariz (que la tiene larga) o el Procurador Ordóñez se incomode porque lo dibujan como arzobispo en el púlpito.
Lo curioso es que Gómez Zafra es la voz seria, la de las noticias y mensajes institucionales de Caracol, que por muchos años fue Gustavo Niño Mendoza y antes Juan Harvey Caicedo. A propósito, Juanito también era un formidable imitador de voces en La Luciérnaga y un bromista inteligente, erudito, en varios programas de Caracol. Inteligencia y voz (como Díaz Salamanca y mucho antes Humberto Martínez Salcedo) constituyen un poderoso cargamento radial.
Hernán Peláez decidió no llamarlo al aire por su nombre Álvaro Gómez porque resultaba muy político. Entonces fue bautizado como “Gómez Zafra” (sus dos apellidos) para siempre.
Cuando ustedes escuchen en La Luciérnaga a Jorge Luis Pinto, al ministro Fernando Londoño, a Salvo Basile, a Juan Carlos Flórez, a Hugo Chávez, a Marino Millán y al mismo Pékerman…ese es Gómez Zafra. Por fuera de esos micrófonos imita también a Carlos Antonio Vélez y a decenas de personajes más.
Como es mi amigo, lo respeto y aprecio, me concedo “poner en su voz” su historia, por lo que conozco y me han contado.
-Nací en Barrancabermeja y crecí en Bucaramanga, donde terminé secundaria, en el colegio INEM. Las circunstancias económicas difíciles de mi familia me llevaron al rebusque. Fui mensajero y vendedor ambulante, siempre alegre y optimista, orgulloso de mi trabajo.
Estuve en la Escuela de suboficiales del Ejército, en Tolemaida. Volví a Barranca y traté de conseguir trabajo en radio, pero no lo logré porque no tenía “licencia” de locutor.
Entonces me volví experto mesero en varios restaurantes de Cúcuta. Después vendedor de libros en Salvat.
Insisto en la radio y me contratan en Radio Ocaña. Después en radio Sonar, pequeñas estaciones del pequeño pueblo de entonces.

Quién es Gómez Zafra
Como es mi amigo, lo respeto y aprecio, me concedo “poner en su voz” su historia, por lo que conozco y me han contado.
-Nací en Barrancabermeja y crecí en Bucaramanga, donde terminé secundaria, en el colegio INEM. Las circunstancias económicas difíciles de mi familia me llevaron al rebusque. Fui mensajero y vendedor ambulante, siempre alegre y optimista, orgulloso de mi trabajo.
Estuve en la Escuela de suboficiales del Ejército, en Tolemaida. Volví a Barranca y traté de conseguir trabajo en radio, pero no lo logré porque no tenía “licencia” de locutor.
Entonces me volví experto mesero en varios restaurantes de Cúcuta. Después vendedor de libros en Salvat.
Insisto en la radio y me contratan en Radio Ocaña. Después en radio Sonar, pequeñas estaciones del pequeño pueblo de entonces.
Locutor en Cúcuta
Trabajo en varias emisoras de provincia, en Aguachica, Cesar. Después ingreso a la emisora de Jorge Cabrales y resulto leyendo un noticiero dirigido por Amparo Parra Mosquera. Los fines de semana hago “el show sabatino” y celebro mis primeros éxitos profesionales y económicos. Estoy unos meses en RCN Cúcuta y soporto seis meses a un gerente negrero. Paso, en la misma ciudad, a Colmundo y con un programa vallenato soy primero en sintonía.El paso a Caracol
Presentado por el narrador Luis Alfredo Castro a su hermano Luis Ernesto, entro a Caracol Cúcuta y me encuentro con un gran personaje, don Carlos Pérez Ángel, que con el tiempo termina siendo vicepresidente de producción en Bogotá. Hago mi trabajo juicioso por cinco años, como voz noticiosa, comercial y hasta presentador de reinados. La virgen se me aparece cuando en Bogotá nombran a Juan Borrero director de La Vallenata y buscan un locutor que lo reemplace en la básica. Pérez Ángel propone mi nombre y en cuestión de horas me trasladan.
