Los cementerios de las FARC

Los cementerios de las FARC

22 de noviembre del 2010

El más famoso de los cementerios de la Farc está localizado  en el corregimiento Unión Peneya, en el Caquetá. Por allí pasaron Ingrid Betancur y Clara Rojas en los primeros días de su secuestro, cuando el mismo Fabián Ramírez, del que no se conoce paradero después del ataque del Ejército, era  comandante del Bloque Sur y dirigió el desplazamiento que llevó a las ex secuestradas a la carretera entre Florencia y San Vicente del Caguán hacia las selvas del Caquetá.

Allí quedaron enterrados muchos de los guerrilleros que cayeron en esta zona en la primera avanzada del Plan Patriota, cuando se emprendió la retoma del Caguán. Este campo santo era conocido por su extensión y por tener un mausoleo de mármol al que se le pedían  milagros. Alias “El Mocho César” se encargó de cuidar durante el primer mes las tumbas de sus hombres dados de baja y se dice que su cuerpo ya se encuentra enterrado junto al de ellos.

La mayoría de los cementerios están localizados en la antigua zona de despeje, como es el caso del de La Horqueta, a orillas de la Serranía de la Macarena, en el departamento del Meta. Esta vereda está situada en un cruce de caminos que alguna vez tuvo un puñado de casas y una escuela. Un combate la destruyó por completo poco después del fin de la zona de distensión del gobierno Pastrana. El Plan de Consolidación ya está en la zona y promete ser la nueva esperanza para los habitantes que están regresando a sus tierras.

A pocos minutos de la Horqueta, en la vía hacia la vereda Costa Rica, hay un cementerio derruido donde las Farc enterraban a sus muertos. Un ataúd abierto sin cadáver, varias tumbas de guerrilleros sin nombre en sus lápidas, sin lápida, sin cruces, sin esqueletos secos de flores que demuestren visitas recientes de seres queridos. Quizá alguna planta que nació allí por azar o una flor de plástico que fue puesta por alguien que sabía que no iba a  regresar. No hay muerte más grande que un cementerio muerto. No hay testimonio más grande de la derrota de las Farc que estos cementerios olvidados, perdidos en veredas y cruces de caminos.