Una novela llamada Aída Merlano

Publicado por: admin el Mar, 28/01/2020 - 14:08
Share
"Es toda una telenovela", así es como muchos colombianos definen el caso de Aída Merlano y más allá su propia historia de vida. Traiciones, prisión, fugaz, secretos y amores son algunas d
Una novela llamada Aída Merlano
"Es toda una telenovela", así es como muchos colombianos definen el caso de Aída Merlano y más allá su propia historia de vida. Traiciones, prisión, fugaz, secretos y amores son algunas de las escenas que compone esta cinta que definitivamente supera cualquier ficción.  Nació el 21 de diciembre de 1980 en Barranquilla. Aída Merlano Rebolledo, una mujer que creció en el barrio Buenos Aíres, un popular sector al sur occidente de la ciudad en donde las necesidades de la gente eran bastantes y más en esos años en los que Colombia se enfocaba en ganar una guerra contra el narcotráfico y las guerrillas.  [single-related post_id="1241064"] Supo de primera mano cómo era vivir sin grandes comodidades pero eso sí, la política desde un pequeña la llamaba. Su padre Domingo Merlano Rincón aparentemente era un empleado de la firma constructora del empresario Julio Gerlein, un hombre de gran reconocimiento en la costa caribe junto a su familia, pues su hermano Roberto Gerlein era uno de los políticos de gran peso en la región.  Cuando Merlano tenía 15 años, su padre empezó a participar directamente en actos políticos en los barrios del suroccidente de Barranquilla y cuando las épocas electorales comenzaban era uno de los primeros que salía a conseguirle votos al cacique conservador, que por llevaba muchos años como senador de la República.  Se comenta que eso a Aída le gustaba y rápidamente le cogió el tiro a echar palabra con los vecinos de su barrio y así construir su primer peldaño, el de líder comunal. Apenas terminaba el bachillerato cuentan en ese barrio que ella empezó hacer "un excelente trabajo de logística electoral y se fue ganando la confianza de los Gerlein”, comenta la Silla Vacía.  También en sus años de juventud terminó casándose con José Manzaneda, un taxista de la ciudad de Barranquilla que según varios medios en la región, fue una relación fugaz pero de la cual quedaron dos hijos, Aída Victoria y Esteban Merlano.  Los hombres parecían que no desvelaban a la joven barranquillera que con su gran belleza podía cautivar a quien quisiera. Fue así como se encontró con su segundo esposo, Carlos Rojano Llinás, un político de izquierda que también terminó investigado por corrupción.  A pesar de esos procesos la casa Gerlein lo acercó para que fuera concejal por Barranquilla en el 2012 y ahí, muy cerca estaba Aída, quizá, planeando sus siguientes movimientos.  Al terminarse su segundo matrimonio, Merlano cada vez más entró al círculo privado de esa familia poderosa de la costa.  La hija de Merlano, Aída Víctoria reveló en varias entrevistas a medios que su madre empezó a tener una relación no marital con Julio Gerlein. Al programa de Los Informante la joven reveló: 
“Julio Gerleín ha sido un padre para mí, un marido para mi mamá y lo ha sido todo para nosotras. Y te digo: nunca escondió a mi mamá, siempre la presentó a su círculo de amigos. Sus nietos me conocen como su hija”. 

El poder de una casa política

Roberto Gerlein llevaba más de 30 años ocupando una curul en el Congreso pero la batería se iba agotando y la familia sabía que debían conseguir a alguien de confianza que ocupara ese puesto.  En los sectores populares Aída era querida, su carisma y acercamiento con aquellos ciudadanos que esperaban de los políticos más que una representación en el parlamento, la hacían una ficha importante. Fue así como la mujer empezó su campaña para llegar a la Cámara de Representantes por el partido Conservador y lo logró.  En 2014 fue elegida con 67.178 votos, la candidata más votada en el Atlántico. En una entrevista con El Heraldo un año después de su elección como representante aseguró: “Pienso que nací en la política desde el vientre de mi madre. Mis padres son netamente políticos, y desde esa edad estoy activa en este terreno”.  Durante ese periodo la legisladora pasó de bajo perfil, los proyectos que radicó no fueron trascendentales y además si salía en los medios de comunicación no era por su trabajo sino por las polémicas que protagonizó dentro y fuera del recinto del Congreso.  Pero Merlano buscaba más y su auspiciador, Julio Gerlein podía dárselo. Cuando concluyó ese periodo legislativo Roberto Gerlein anunciaba su retiro de la política. Una curul del Senado que por décadas fue ocupada por esa casa quedaba a disposición de alguien más, la candidata más fuerte era Merlano.   Con gran apoyo por la gente de la costa pero no definitivo dentro de los poderosos de la casa Gerlein, Aída se metió en la candidatura por el partido Conservador para ocupar un puesto en el Senado dejando la Cámara de Representantes. 

El escándalo de Casa Blanca

Merlano ganó pero el mismo día de las elecciones, el 11 de marzo de 2018, la Sijín y el CTI de la Fiscalía allanaron la sede de campaña de la congresista, conocida como la ‘Casa Blanca’. En dicho operativo encontraron $ 261 millones de pesos en efectivo, cuatro armas de fuego, certificados de pagos y una bolsa con certificados electorales, lo que puso en jaque a la congresista.  La compra de votos en la Costa Caribe era una verdad de la que nadie quería hablar. Una realidad de qué tan corrupto puede estar el sistema que lo que hacía Merlano era un círculo vicioso de me ayudas te ayudo. Un voto a cambio de dinero, de tejas, bloques o cemento. Una práctica tan común que en las calles de Barranquilla fueron más los indignados por la captura de la mujer que quienes rechazaban estos actos.  La orden de captura contra Merlano se dio semanas después del allanamiento a su casa electoral y ella decidió entregarse a la justicia el 10 de abril de ese año

La condena y la prisión

Fue un año largo de procesos dentro de la Corte Suprema de Justicia, pero el 14 de septiembre se tomó una decisión. El alto tribunal condenó a la exsenadora Aida Merlano a 15 años de prisión pues se encontró evidencia de la existencia de una organización liderada por Merlano, que tenía como propósito “afectar la libertad de los electores”, a través del ofrecimiento y entrega de sumas de dinero a cambio de su voto. Llorando y en un estado de shock fue trasladada la política hacia la cárcel de El Buen Pastor. Los secretos de la política regional que conocía la excongresista se fueron con ella tras las rejas, sin haber un acuerdo para rebajar la pena se sospechaba de la intención que tenía Merlano para testificar contra las cabezas del entramado de corrupción que a la justicia le interesa conocer.  Tras más de un año en la cárcel y con sus abogados trabajando para encontrar un acuerdo con la Fiscalía General y lograr aligerar su condena a cambio de traicionar quizá, a los que fueron sus aliados políticos, la parte más polémica de esta historia empezó. 

Una fuga de película 

"Se nos fugó Aída Merlano”, se alcanza a escuchar en un audio que registra el momento en que la excongresista bajó por una cuerda desde el tercer piso de centro médico en Bogotá.  Un hombre en una moto la esperaba en una calles que daba con la ventana del consultorio en el que se encontraba Aída. Ese primero de octubre de 2019, la mujer tenía una supuesta cita odontológica en la que en verdad se estaba desarrollando su plan de escape.  En un video que se conoció horas después de la fuga se ve claramente cómo la mujer, acompañada de otras personas, se cambia de ropa, saca de un mueble la cuerda roja, firma un documento y se abraza de manera efusiva con el dentista. En el lugar también estaban sus hijos Victoria y Estaban.  De hecho gracias a las grabaciones la Fiscalía pidió la captura de Aída Victoria, la joven fue detenida en la madrugada a las afueras de su casa en Barranquilla. Al día siguiente se desarrollaron las audiencias de legalización de captura e imputación de cargos en su contra que no prosperaron pues un juez afirmó que no representaba un peligro para la sociedad.  Así la excongresista volvió a burlarse de la justicia colombiana y los secretos que tenía sobre la corrupción en la Costa Caribe y que puede salpicar a importantes políticos, se fueron con ella. 

Recaptura en Venezuela

4 meses sin conocer del paradero de Aída Merlano, este 27 de enero las fuerzas armadas de Venezuela informaron que las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) capturaron en Maracaibo a la colombiana. En una zona de apartamentos lujosos de esa ciudad, detuvieron a Merlano que estaba junto a un hombre que se presume es su compañero sentimental.  “Ambos fueron trasladados y puestos a la orden del Ministerio Público. ¡Seguiremos trabajando para garantizar la seguridad, la paz y la Soberanía de nuestro pueblo!”, comentó el Faes.  En poder de las autoridades en Venezuela, la situación no es fácil para Colombia, las relaciones diplomáticas nunca antes habían estado peor. El Gobierno de Iván Duque anunció que tramitará la solicitud de extradición con el presidente interino Juan Guaidó, pero la probabilidad de que de allí surja una respuesta es mínima.  Merlano está en otro país, lejos de sus hijos, a merced de un gobernante que puede tener planes muy personales con ella, con lo que sabe sobre Colombia y confirmando que este es un capítulo muy lejos del fin.