La CAR activó una ruta prioritaria para atender árboles que puedan caer o representar riesgo durante el fenómeno de El Niño. La medida busca prevenir daños a personas, viviendas, animales e infraestructura.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) expidió la Resolución 115 de 2026, con la que definió nuevas reglas para atender de forma prioritaria los casos de árboles que puedan representar un riesgo inminente de caída.
La decisión está relacionada con los efectos del fenómeno de El Niño, que puede reducir las lluvias, secar los suelos y afectar la estabilidad de algunos árboles, especialmente aquellos que ya están enfermos, inclinados o deteriorados.
Según la entidad, la medida busca facilitar la autorización de podas y talas urgentes cuando exista una amenaza real para personas, bienes, animales o infraestructura cercana. No se trata de una autorización general para intervenir árboles, sino de un procedimiento especial para casos en los que haya riesgo comprobado.
¿Qué deben hacer los ciudadanos?
La CAR explicó que, si una persona identifica un árbol en riesgo dentro de su predio, deberá diligenciar un formulario de validación y radicarlo por los canales oficiales de la entidad. Allí tendrá que entregar la información y los documentos solicitados para que el caso pueda ser revisado.
Por tratarse de una situación prioritaria, la autoridad ambiental deberá informar en un plazo máximo de tres días la fecha de la visita técnica. En esa inspección se definirá si el árbol cumple las condiciones para ser intervenido.
Si la CAR autoriza la intervención, el solicitante deberá realizar el tratamiento indicado, que puede ser una poda, tala u otra acción técnica, de manera inmediata o dentro de los siguientes 15 días calendario, según lo determine la entidad.
¿Cuándo un árbol puede representar riesgo?
La CAR señaló que hay señales visibles que pueden alertar sobre un posible peligro. Entre ellas están una inclinación fuerte, raíces expuestas o cortadas, troncos secos o agrietados, ramas desgarradas o señales de pudrición.
También pueden representar riesgo los árboles que han perdido estabilidad por edad, enfermedad o afectaciones en el suelo. En estos casos, la recomendación es reportar la situación y no intervenir sin autorización, salvo que exista una emergencia inmediata que ya esté poniendo en peligro a las personas.
Emma Constanza Zúñiga, directora jurídica de la CAR, explicó que la medida busca proteger tanto el ambiente como la seguridad de las comunidades. La funcionaria señaló que el cambio en las condiciones climáticas puede aumentar los incidentes asociados con árboles inestables.
