El Gobierno de Colombia anunció la reanudación de los vuelos de deportación de ciudadanos colombianos desde Estados Unidos, en un movimiento diplomático clave que se produce a pocos días del encuentro bilateral entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, programado para el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca.
La decisión fue confirmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su cuenta oficial en la red social X, donde se informó que la operación se realizará en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y bajo un protocolo que garantiza un “retorno digno” para los connacionales deportados.
Protocolo de retorno y antecedentes diplomáticos
Según explicó la Cancillería, los vuelos serán operados por aeronaves oficiales de la FAC y estarán regidos por lineamientos que buscan evitar prácticas como el uso de esposas durante los traslados, una medida que ha sido reiteradamente cuestionada por el Gobierno colombiano. Este punto fue uno de los detonantes de la crisis diplomática registrada hace un año, cuando el presidente Petro desautorizó el ingreso de aviones militares estadounidenses con migrantes colombianos esposados, al considerar que no debían ser tratados como delincuentes.
En respuesta a esa decisión, el entonces presidente Trump impuso aranceles del 25 % a productos colombianos y suspendió temporalmente la expedición de visados en Bogotá, lo que elevó la tensión bilateral y obligó a ambos países a entablar negociaciones para normalizar la relación.
Costos asumidos por el Estado colombiano
Tras ese episodio, Colombia asumió de manera directa la responsabilidad y el costo de repatriar a sus ciudadanos en vuelos oficiales. De acuerdo con documentos del Ministerio de Defensa citados por congresistas, esta operación representó una inversión superior a los 25.000 millones de pesos durante 2025.
Los informes señalan que cada trayecto de ida y vuelta de los aviones Boeing 737-700 de la FAC tiene un costo promedio de 566,5 millones de pesos. Aunque sectores de la oposición, como el congresista Hernán Cadavid, han cuestionado estos gastos y consideran que los recursos deberían destinarse a otras operaciones de la Fuerza Pública, el Ministerio de Hacienda ha aclarado que los fondos provienen de una asignación específica para el programa de “retorno digno” y no afectan el presupuesto ordinario de la Fuerza Aeroespacial.
Preámbulo de una reunión clave
La reactivación de los vuelos se da en la antesala de una reunión que el propio presidente Petro ha calificado como “determinante”, no solo para la relación bilateral sino para temas globales. El encuentro del 3 de febrero será clave para definir el rumbo de la política migratoria, la sugestión de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y los vínculos económicos entre ambos países.
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Paralelamente, el mandatario colombiano ha mantenido un discurso crítico frente al trato que reciben los migrantes en el exterior e incluso ha invitado recientemente a los colombianos a regresar al país. En este contexto, la reanudación de los vuelos busca enviar una señal política de responsabilidad estatal y respeto por los derechos humanos, en medio de un escenario diplomático que vuelve a estar bajo la lupa internacional.
