Un juez penal de Antioquia condenó a cinco escoltas que hacían parte del esquema de seguridad de la familia de la cantante Greeicy Rendón, tras hallarlos culpables del delito de tortura agravada. La decisión judicial se produjo luego de comprobarse que los hombres retuvieron, golpearon y torturaron a dos trabajadores de una finca ubicada en Rionegro, en el Oriente antioqueño, con el fin de forzarlos a confesar un presunto robo millonario.
Violencia extrema para obtener una confesión
El fallo fue emitido por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Antioquia, que determinó que los escoltas ejercieron violencia física extrema contra los empleados de la finca para obligarlos a revelar el paradero de una suma que superaría los mil millones de pesos, supuestamente sustraída de una caja fuerte en la vivienda principal.
De acuerdo con la sentencia, los hechos ocurrieron el 10 de mayo de 2023 en una propiedad ubicada en el sector de Llano Grande. Allí, los dos mayordomos fueron retenidos contra su voluntad, golpeados de forma brutal y sometidos a intentos de ahogamiento, mediante la introducción de una manguera de agua en la garganta, una práctica que el juez calificó como tortura.
El testimonio policial y el rescate
El expediente judicial incluye el testimonio de uno de los policías que ingresó a la finca y encontró a las víctimas en estado crítico. El uniformado relató que uno de los trabajadores presentaba sangre en la ropa, heridas en la cabeza y síntomas de shock, sin poder comunicarse por el miedo.
“Se observa una persona de sexo masculino mayor de edad, con sangre en su ropa y en el piso, con una lesión en la cabeza. Estaba tembloroso, no respondía y se le brindaron primeros auxilios”, señala el informe oficial.
Posteriormente, el trabajador explicó que era sordo y necesitaba sus audífonos para comunicarse. Una vez pudo hacerlo, afirmó que quienes lo torturaron eran los escoltas que se encontraban junto a la piscina, señalando que actuaban bajo instrucciones del padre de Greeicy Rendón.
El rescate fue posible gracias a la intervención de unidades especiales de la Policía, con apoyo del esquema de seguridad del expresidente Álvaro Uribe, debido a que en el lugar había hombres armados que superaban en número a los uniformados.
El caso tomó mayor relevancia pública tras conocerse que Luis Alberto Rendón, padre de la artista, estaría presuntamente vinculado a los hechos. Según información revelada por la revista Semana, un juez le concedió detención domiciliaria mientras avanza la investigación por su posible participación en el secuestro y tortura de los trabajadores.
