Cruzar un puente puede ser un acto cotidiano, pero detrás de muchas de estas estructuras hay siglos de historia, desafíos técnicos y símbolos de identidad colectiva. Algunos nacieron en el siglo XIV, otros en plena modernidad del siglo XXI, y todos comparten algo: son ejemplos extraordinarios de arquitectura, ingeniería y patrimonio cultural.
La revista Time Out seleccionó recientemente varios de los puentes más hermosos del mundo, destacando obras que sobresalen por su diseño, contexto histórico o innovación. Este es un recorrido por ocho estructuras que conectan mucho más que orillas.
Stari Most (Mostar, Bosnia y Herzegovina)
En Mostar, el Stari Most , “Puente Viejo”, se alza sobre el río Neretva como un símbolo de resistencia. Construido en 1566, su arco de 28 metros permaneció en pie durante 427 años hasta su destrucción en 1993.
Su reconstrucción, culminada en 2004, devolvió a la ciudad no solo una obra maestra de la arquitectura otomana del siglo XVI, sino también un emblema de reconciliación reconocido por la UNESCO. Desde sus 24 metros de altura, clavadistas locales mantienen viva una tradición centenaria lanzándose al agua.
Puente de Dos Pisos Umshiang (Meghalaya, India)
En la región india de Meghalaya, la comunidad Khasi desarrolló una técnica única: crear puentes vivos utilizando raíces aéreas de Ficus elastica. El caso más impresionante es el Puente de Dos Pisos Umshiang, en Nongriat.
Para visitarlo hay que descender 3.500 escalones, pero la recompensa es contemplar una estructura natural capaz de soportar 50 personas al mismo tiempo y resistir fuertes inundaciones monzónicas. A diferencia del acero, este puente se fortalece con el paso de los años.
Puente de las Cataratas Victoria (Zimbabue y Zambia)
Suspendido sobre el río Zambeze, el Puente de las Cataratas Victoria conecta desde 1905 a Zimbabue y Zambia. Su arco parabólico de 198 metros fue concebido para que los pasajeros del tren sintieran el rocío de las cataratas durante el trayecto.
Actualmente combina tránsito vehicular, trenes turísticos y saltos de puentismo de 111 metros, siempre bajo control fronterizo: incluso para cruzarlo caminando se requiere pasaporte.
Golden Bridge (Vietnam)
Inaugurado en 2018, el Golden Bridge se convirtió en una sensación global por su diseño: un sendero dorado de 150 metros sostenido por manos gigantes que simulan piedra envejecida, aunque están construidas con acero y fibra de vidrio.
Ubicado a 1.400 metros sobre el nivel del mar, en Ba Na Hills, ofrece vistas panorámicas hacia el Mar de China Meridional y se consolida como una obra emblemática del diseño arquitectónico contemporáneo.
Puente de Brooklyn (Estados Unidos)
Desde su inauguración en 1883, el Puente de Brooklyn marcó un antes y un después en la ingeniería: fue el primer puente colgante en emplear cables de acero y el más largo del mundo en su época.
Sus torres de granito y su entramado de cables definen el horizonte de Nueva York. Cruzarlo al atardecer sigue siendo una experiencia imprescindible.
Kapellbrücke (Lucerna, Suiza)
El Kapellbrücke, construido en 1333, ostenta el título de ser el puente techado más antiguo de Europa. En su interior conserva pinturas triangulares del siglo XVII que narran episodios históricos de Lucerna.
Aunque un incendio en 1993 destruyó parte de la estructura, fue restaurado respetando su esencia medieval, junto a la torre Wasserturm.
Puente Juscelino Kubitschek (Brasilia, Brasil)
Con 1.200 metros de extensión, el Puente Juscelino Kubitschek, inaugurado en 2002, destaca por sus tres arcos asimétricos que evocan la trayectoria de una piedra sobre el agua.
Su estética innovadora ha sido premiada internacionalmente y su iluminación nocturna lo convierte en un referente del paisaje modernista de Brasilia.
Puente del Puerto de Sídney (Australia)
Inaugurado en 1932 tras la Gran Depresión, el Puente del Puerto de Sídney, conocido como “The Coathanger", se convirtió en símbolo de esperanza nacional. Su arco de 134 metros sostiene ocho carriles y dos líneas ferroviarias.
Además, ofrece la experiencia BridgeClimb para ascender hasta la cima. Con mejoras previstas en accesos peatonales y ciclistas en 2026, reafirma su vigencia como ícono urbano.
Estos puentes emblemáticos del mundo demuestran que la ingeniería no solo supera barreras geográficas: también construye memoria, identidad y admiración a lo largo de generaciones.
