El presidente Gustavo Petro cuestionó el formulario E-14 y el software que apoya la transmisión y consolidación de resultados para las elecciones de 2026. Frente a esto, la Registraduría Nacional del Estado Civil respondió que el proceso tiene controles y que aplicará medidas para hacer más visible la información del día electoral. El tema se instaló como discusión pública a pocas semanas de las elecciones de 2026.
La regla de fondo
El proceso tiene dos momentos distintos, por eso conviene separarlos. El preconteo es la divulgación rápida del día de votación y se usa para informar resultados preliminares. En cambio, el escrutinio es el conteo oficial con efectos legales y lo realizan comisiones escrutadoras con base en actas y soportes.
En la práctica, esa diferencia marca el orden de las discusiones. Primero circulan cifras del preconteo y luego, si hay diferencias, el escrutinio las tramita con documentos y decisiones formales.
El E-14 en la mesa
El E-14 es el formulario que diligencian los jurados en cada mesa para dejar constancia del conteo. También existen copias asociadas a la misma mesa que se usan para transmisión, entrega y publicación, y su comparación forma parte de los controles habituales.
El énfasis de Petro está en cómo se llena el documento, en particular cuando quedan casillas en blanco. Su planteamiento es que, si un renglón sin votos no queda marcado en cero, el registro se presta para interpretaciones distintas en la cadena de captura y revisión. En pocas palabras, la discusión gira sobre diligenciamiento y verificación, no sobre la existencia del formulario.
El software y la operación
El software entra para capturar y organizar datos que se transmiten y se consolidan con rapidez. Por eso el foco se traslada a la trazabilidad del dato, es decir, cómo se registra en la mesa, cómo entra al sistema, cómo se refleja en la consolidación y cómo se contrasta con los soportes.
En paralelo, Petro ha mencionado el papel de contratistas privados en componentes del proceso, sobre todo en transmisión y logística.
¿Qué está en juego y qué sigue?
Lo que está en juego es la legitimidad del resultado, porque la confianza depende de que la información sea verificable con soportes. Por eso, para partidos y campañas el interés práctico es acceder a documentos, rutas de revisión y mecanismos de reclamaciones.
Lo que sigue se define por el procedimiento. Se publica información de mesa, se revisan soportes y se adelanta el escrutinio con sus etapas formales. Además, entran tareas de auditoría y de publicación de actas y formularios para facilitar contrastes. En ese contexto, la Misión de Observación Electoral (MOE) ha insistido en que el seguimiento técnico y la transparencia reducen controversias operativas.
