La decisión se tomó tras una inspección en la sede de Sopó, donde se detectaron fugas en calderas, fallas en tanques con químicos y temperaturas que pondrían en riesgo a los trabajadores.
El candidato del Pacto Histórico alertó sobre una supuesta campaña de desinformación impulsada por el uribismo y pidió medidas urgentes para proteger sus derechos políticos.