Anécdotas del inmortal Nelson Mandela

11 de diciembre del 2013

Sudáfrica no está triste por la muerte de Mandela, porque sienten y saben que su obra y legado permanecerán siempre vivos

Rolihlahla Mandela nació el 18 de Julio de 1918 en Mveso – Transkei en Sudáfrica, sus padres fueron Gadla Henry Mphakanyiswa y Nonqaphi Nosekeni Fanny. Por sugerencia de uno de sus amigos, bautizaron a Mandela en la Iglesia Metodista y se convirtió en el primer miembro de la familia en asistir a la escuela. Una vez allí, su maestra británica Miss Mtingane le puso el nombre cristiano de Nelson. Para 1939, Nelson Mandela se inscribió a la carrera de arte en la Universidad de Fort Hare, el único centro de educación superior para negros en ese tiempo, al terminar ingresó a la facultad de derecho de la Universidad Witwatersrand. En 1942, se involucró activamente en el movimiento anti-apartheid, uniéndose al Congreso Nacional Africano donde en los siguientes 20 años dirigió campañas pacíficas y no violentas, contra el gobierno sudafricano y sus políticas racistas.

En 1961, Mandela planeó una huelga de trabajadores por  tres días a nivel nacional, razón por la cual un año después fue capturado y sentenciado a cinco años de prisión. Más adelante en 1963, lo llevaron nuevamente a juicio y fue condenado esta vez por ofensas políticas y sabotaje al gobierno, convirtiéndose en el prisionero número 466/64 de la cárcel de Robben Island. En febrero de 1990 el presidente Frederik Willem de Klerk da la orden de liberar a Nelson Mandela. Para el año de 1993 Nelson Mandela gana el premio Nobel de Paz y en 1994 es elegido como el primer presidente negro en la historia de Sudáfrica.

Madiba o Tata (padre) como cariñosamente lo conocía el pueblo sudafricano, su familia y amigos, fue un hombre notable que marcó la historia de una nación, dando ejemplo de paz y perdón para el mundo entero. Dejó huella en el corazón y la vida de muchas personas, que compartieron recuerdos con él. Hoy en un sentido homenaje a este verdadero gigante de la reconciliación quiero presentarles algunas anécdotas, que nos ayudaran a entender el lado más humano, profundo, genial y sensible de este líder inmortal.

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1. Joe Matthews, fue amigo de Mandela desde la Universidad de Fort Hare, y vivió con él ocho meses después del divorcio del primer matrimonio de Nelson Mandela. Matthews recuerda en particular los hábitos alimenticios de su amigo, quien era muy disciplinado en ese aspecto:

“ Todo se basaba en que Madiba deseaba estar siempre en forma, aunque de vez en cuando se daba sus gustos. Por ejemplo, los miércoles siempre visitaba un restaurante en Johannesburgo en la calle Court, para comer uno de sus platillos favoritos llamado biryani a base de arroz y curry, una comida típica de la India. Otra cocina que le agradaba mucho era la italiana, especialmente los antipastos, pero al mismo tiempo amaba la comida tradicional de su comunidad, como la leche agria y el pan de mielie hecho con ingredientes especiales por su madre. “

De igual manera, durante los meses que convivió con Mandela, llegó a conocer a una de las personas más importantes e influyentes en la vida de su amigo, su madre Nonqaphi Nosekeni Fanny a quien describía como: “Una mujer de un carácter fuerte y de gran percepción. Era una cocinera de primera clase en toda la comida tradicional. Solía sentarme con ella por varias horas mientras hablábamos de diversos temas, y de quien aprendí una gran sabiduría como el respeto y la compasión por los demás, conocimientos que de hecho los transmitió a su hijo formando su especial pensamiento.“

2. Fikile Bam, conoció por primera vez a Nelson Mandela en la oficina de abogados cuando era ayudante judicial. Tiempo después, pasó con él diez años en la prisión de Robben Island. Lo que más llamó la atención de Fikile sobre su amigo y líder político, era la manera tan segura y perseverante, en la que sabía que algún día iba a ser posible la libertad de su pueblo segregado y discriminado por el gobierno:

“Nelson creía que jugaría un papel muy importante para alcanzar la libertad de los ciudadanos de color en Sudáfrica y ganar la guerra de liberación, no había duda respecto a ese tema. Mandela no era una persona ambigua, todo lo contrario él no tenía aspiraciones personales para llegar al poder, pero ciertamente entendía que jugaba un papel importante, dada su posición en la ANC. Para esto se preparó muy arduamente, pues los temas que estudiaba siempre estaban relacionados con el futuro de Sudáfrica, un futuro que garantizara el desarrollo del potencial de cada una de las personas, al igual que una estabilidad social y económica. De algo sí estoy seguro, Madiba siempre estaba listo para afrontar cualquier eventualidad y haría todo lo que fuera necesario por su nación a la cual amaba incondicionalmente“.

3. Christo Brand, fue por un tiempo el carcelero de Nelson Mandela en Robben Island y posteriormente en la prisión de Pollsmoor. Brand contaba como era la vida y las reglas en Robben Island:

“Mandela estaba ubicado en la sección B, donde permanecían todos los líderes y opositores del apartheid. Cada uno de ellos dormía en una celda, y se los mantenía aislados de las áreas donde permanecían otros prisioneros. Les abríamos las celdas a las 7:00 AM y desayunaban hasta las 8:00 AM, después limpiaban sus celdas. Al terminar, cogían sus baldes de aseo personal e iban a un patio, donde tomaban el sol o tenían pequeñas caminatas. En las tardes entre las 12:00 y 2:00 PM, los prisioneros volvían nuevamente a sus celdas. Después algunos de ellos salían a jugar tenis de mesa, en el caso de Mandela se dedicaba a cuidar su jardín, a escuchar música jazz, y en otras ocasiones se involucraba en las actividades al aire libre con sus compañeros“

4. Jessie Duarte, era una activista política, y se convirtió en la asistente personal de Nelson Mandela (1990 – 1994) después de ser liberado. Lo que más rememora Duarte de Mandela, eran los viajes al extranjero, en los cuales él se sorprendía por la euforia en general que mostraban las personas al recibirlo:

“Madiba siempre se sentía abrumado con el hecho de que las personas lo conocieran a él y sus legados hubieran traspasado todas las fronteras. La anécdota que más recuerdo durante los cuatro años de trabajo, fue cuando fuimos a China y llegamos a un monasterio donde había un monje quien se sintió identificado con él, se acercó y le preguntó ¿Es usted Nelson Mandela? Lo cual le causó curiosidad y un infinito honor, por el hecho de que una persona que vivía totalmente aislada del mundo lo conociera.

Igualmente Mandela era un hombre muy emocional y humilde. Cada hecho de su vida le causaba siempre asombro y alegría, pero al mismo tiempo extrañaba sus tiempos libres, pues nunca más pudo volver a tener sus caminatas privadas sin ser acechado por la gente. Así que tuvo que reajustar toda su vida para tener momentos de privacidad, y estos ajustes se dieron levantándose más temprano, alrededor de las 5 AM para poder hacer sus largas caminatas mientras el pueblo sudafricano dormía“.

Actualmente, Sudáfrica no está triste por la muerte de Mandela, porque sienten y saben que su obra y legado permanecerán siempre vivos, pues sus ideales lograron trascender incluso la muerte. Cuando me enteré del fallecimiento de Madiba, vinieron a mi mente las palabras del Dr. Victor Frankl creador de la Logoterapia cuando decía: “En la muerte el ser humano no pierde su vida … se transforma en la vida“ El mundo entero y yo, sabemos que Nelson Mandela no morirá jamás.

@armandomarti1 – Miembro de la SIP y de la ACP

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