¿POR QUÉ LO MATARON?, POR ENRIQUE GÓMEZ HURTADO

29 de diciembre del 2011

¿POR QUÉ LO MATARON?,  POR ENRIQUE GÓMEZ HURTADO Tuve la oportunidad de leer el libro de Enrique Gómez Hurtado en donde se hace, a manera de ensayo, un análisis de la investigación por el magnicidio del brillante líder conservador Álvaro Gómez Hurtado. Es un libro interesante, digerible, ameno de leer (a pesar del tema), en […]

¿POR QUÉ LO MATARON?,  POR ENRIQUE GÓMEZ HURTADO

Tuve la oportunidad de leer el libro de Enrique Gómez Hurtado en donde se hace, a manera de ensayo, un análisis de la investigación por el magnicidio del brillante líder conservador Álvaro Gómez Hurtado.

Es un libro interesante, digerible, ameno de leer (a pesar del tema), en donde tiene uno la oportunidad de recordar varias cosas que, como suele suceder en este país, se van olvidando.

Es realmente desastroso y triste ver como la justicia penal colombiana es inoperante ya de tiempo atrás, no ha habido Constitución, Código, o Sistema Penal que pueda con esta incompetencia.

Sí aún estamos a la espera de saber quién mató a Sucre, a Gaitán, a Galán y a muchos otros, que podíamos esperar de una muerte trágica, misteriosa y absurda como la de Álvaro Gómez Hurtado, hombre ilustre que no le hacía daño a nadie, un político honesto, un hombre serio, culto, de altura.

El libro da cuenta de los crasos errores procedimentales y los groseros intentos por desviar, prelucir y anular cualquier atisbo de investigación técnica y metodológica, buscando artificiosamente desacelerar el proceso, condenándonos a que el expediente y el caso jamás sean esclarecidos y/o seriamente analizados.

Este episodio no puede quedar impune, en Colombia – desafortunadamente – ya estamos acostumbrados a la violencia y a los magnicidios, sin embargo, Gómez Hurtado no hacía parte de ninguna campaña, no se encontraba ejerciendo ninguna dignidad pública, y era un faro moral, un educador, y un analista que el país no se puede dar el lujo de haber perdido en vano.

Este horrible asesinato se dio cuando yo tenía 15 años, hoy tengo 31, estudié derecho más por seguir el ejemplo de un hombre como Gómez Hurtado que por ejercerlo como profesión liberal, sin embargo, me horroriza el hecho de que la inoperancia de la justicia sea un común denominador en las vidas de todos los colombianos.

Recomiendo ampliamente este libro, es corto, sencillo de entender, riguroso en su análisis e hipótesis, y espero sea tomado como una prueba que por fin esclarezca los móviles, autores y responsables de esta horrible y absurda muerte que nos enluta a todos, y da cuenta de la terrible realidad en la que vivimos.

Me pregunto de que nos sirve hablar tanto de libre comercio, de desarrollo económico, de prosperidad, cuando no podemos civilizarnos o cumplir con lo más mínimo, con la justicia, con la equidad, con los derechos humanos. El rumbo se ha perdido, vivimos en un país divorciado de la realidad, el Estado va para un lado, la sociedad civil para otro, la política para otro, hasta tanto no haya una verdadera unidad nacional (no política sino real) no creo que podamos desarrollarnos como pueblo, tener la frente en alto, pagar esta deuda histórica con los Gómez Hurtado, con los estudiantes, discípulos y adeptos de Álvaro Gómez, con la gente de bien, y sobre todo con la conciencia de este país.

No se trata de una cacería de brujas, de buscar un responsable ni de ocultarlo caprichosamente, de destituir ningún gobierno, sino del mínimo derecho a la verdad, a la justicia, y a la sanción de aquellos que han vulnerado el derecho, la vida, la honra de una nación entera.

Esperemos que algún día (ya han pasado 15 años) se esclarezca este magnicidio, así como el de Galán, el de Manuel Cepeda, el de los demás miembros de la UP, ya es justo, lo necesitamos, solo así nos acercaremos a la civilidad y al Estado Social de Derecho por el que Álvaro Gómez Hurtado luchó desde la Constituyente.

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