Alfred Nobel

Alfred Nobel

10 de diciembre del 2012

El legado de Alfred Nobel es una paradoja. Fue pacifista, se interesó por las obras sociales, la paz y hasta fundó los premios Nobel. Sin embargo, se dio conocer y se hizo millonario por la fórmula de la dinamita. Utilizada por industriales para la producción balas, bombas de gravedad, cohetes y misiles balísticos para los militares.

Alfred Nobel nació en una familia de ingenieros de origen sueco. De niño no asistió al colegio porque sufrió de algunas enfermedades, pero se educó en casa. Aprendió con algunos tutores química y cinco idiomas. Creció en San Petersburgo, donde su papá tuvo una fábrica de armamento que quebró en 1859.

Inició sus experimentos con nitroglicerina en 1860. Cinco años después mejoró el diseño, se trasladó a Alemania y estableció la fábrica Alfred Nobel y Co en Krümmel, pero  una explosión destruyó la planta. Logró estabilizar la nitroglicerina al combinarla con el dióxido de silicio, una mezcla de color gris y aceitosa;  y dos años después obtuvo la patente de la dinamita.

Fue un industrial exitoso que se hizo millonario a los cuarenta años. Se trasladó a vivir a Paris y allí inventó la gelatina explosiva. Como químico obtuvo cerca de 350 patentes a lo largo de su carrera. Sus inventos y productos fueron muy útiles para el desarrollo, importantes para la construcción, la minería, la ingeniería, pero, en especial, para la industria militar.

Alfred Nobel fue un hombre solitario, pero se sabe que compartió su vida con dos mujeres. Nunca se casó y sufrió en ambos casos. Su primera relación fue con la baronesa austriaca, Bertha von Suttner, con quien nunca pudo ir al altar porque ella estaba comprometida con un escritor. Ella fue una de las figuras del movimiento internacional por la paz y recibió el premio Nobel de la paz en 1905.

Despechado decidió tener una aventura durante dieciocho años, con una mujer mucho menor que él, Sophie Hess. Fracasó porque nunca pudo convertirla en una mujer de mejor nivel intelectual y social.

Firmó su testamento el 27 de noviembre de 1895. Donó parte de su fortuna para la premiación de los mejores exponentes en literatura, medicina, física, química y la paz. El valor inicial fue de 33 millones de coronas suecas. Alfred murió el 10 de diciembre de 1986, a los 63 años en San Remo, Italia, a causa de un ataque cardiaco. Veinte días después se dio a conocer su testamento. Los primeros premios concedidos fueron en 1901. A su muerte tenía más de ochenta fábricas, en veinte países y producía 66 mil toneladas de dinamita al año.