Los 5.500 perros sacrificados convertidos en arte

Los 5.500 perros sacrificados convertidos en arte

27 de Noviembre del 2013

Cada día, 5.500 perros que viven en albergues de animales de Estados Unidos son sacrificados y echados al olvido. Cada uno de ellos ha servido de modelo para el artista Mark Barone quien, con mano maestra, ha pintado en óleo sobre lienzo los rostros de estos perros para evitar que sigan muriendo. A través de sus obras, donde se especifican las fechas de nacimiento y muerte de cada animal, Barone busca que se tome conciencia acerca del derecho a la vida de estos seres que son, según sus palabras, “un regalo de Dios”.

A la fecha, Barone ha retratado cerca de 4 mil perros sacrificados. Su meta es llegar a los 5.500. En entrevisa a msn.com, el artista, que tiene más de 35 años de experiencia, explicó que es la primera vez que pinta perros, pero comenzó a hacerlo “porque estaba indignado y no podía dar la espalda y no hacer nada. Yo realicé una elección consiente para utilizar mi talento artístico para ayudar a salvar el mundo”.

Artista Mark Barone, obras de perros sacrificados

Barone tiene una amplia red de colaboradores. Son ellos quienes le envían las fotos de los perros que no corrieron con suerte y fueron sacrificados. El artista afirma que una foto no alcanza a tener el impacto de una obra de arte, que de alguna forma les devuelve el alma y demuestra al mundo que no murieron en vano. “Ellos son el símbolo de lo que falta a nuestra fibra moral y una oportunidad de subir nuestro potencial humano”, dice Barone.

Artista Mark Barone, obras de perros sacrificados

El artista, cuyas aficiones son los perros, los gatos, su familia y la música, está creando un museo para mostrar de manera permanente sus pinturas. El sitio web es http://anactofdog.org En español, se traduce como acto de perro. Se trata de una organización sin fines de lucro que destina el 100% del dinero recaudado para salvar a los perros de los refugios.

Artista Mark Barone, obras de perros sacrificados

Ver los retratos de Barone es reencontrarse con ese perro que pasa inadvertido junto a nosotros sobre la acera de una avenida. Es observarlo de nuevo a los ojos y descubrir la pulcra y sensible alma canina.