Correr una maratón y su metáfora para dirigir una empresa

Publicado por: maria.vargas el Jue, 22/07/2021 - 08:29
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Por: Luis Betancur Correa.
Correr una maratón y su metáfora para dirigir una empresa

Correr una maratón, 42 Km y 195 metros, supone un esfuerzo extraordinario para el cuerpo y la mente, por lo que se requiere de un entrenamiento estricto, exhaustivo y centrado específicamente para esa carrera. Por lo tanto se debe entrenar, mínimo durante cuatro meses, más otros meses previos que permitan afrontar los exigentes entrenamientos y preparar el cuerpo para este gran esfuerzo a los que se va a someter, para lograr el objetivo: Cruzar la meta en el tiempo definido y sin lesiones.

Correr es uno de los deportes que ofrece una mejor metáfora con relación a lo que significa dirigir una empresa. Compromiso, sacrificio, seguimiento del plan estratégico y perseverar, son aprendizajes de gestión que un directivo puede sacar de correr maratones o de un corredor y su preparación.

Para correr una maratón además del esfuerzo físico necesario y de los estrictos entrenamientos (cientos de kilómetros), hay que centrarse en el esfuerzo mental, para mantenerse en la carrera, superar pensamientos negativos, las molestias musculares, el “muro” y cualquier imprevisto que se presente, para cruzar física y mentalmente bien.

La experiencia de correr una maratón es algo extraordinario, ya que además de correr, se vive el ambiente en la calle con los gritos de animo de desconocidos, de amigos y familiares, especialmente desde el kilómetro 36 en adelante que son durísimos, por el desgaste físico y mental sufrido, por eso la familia es en ese momento fundamental para inyectar de fuerza y energía para superar las adversidades, llenándonos de motivación para cruzar la meta y recibir la medalla, para también compartirla con la familia, ya que son igualmente merecedores del triunfo, debido a lo larga preparación y sacrificios que implica el entrenamiento.

La sensación que queda después de terminar una maratón, especialmente las “world majors” (las 6 carreras mas importantes del mundo), es de volver a entrenar para la siguiente carrera, algo extraño por el desgaste físico y mental, solo que la adrenalina y endorfinas que se generan, nos hacen sentir que no hay obstáculos y podemos con todos los retos que se presenten.

Las maratones a lo largo del mundo, son tan variadas en terreno, altimetría, clima, número de competidores, etc, y para correrlas se requiere de mucha disciplina y perseverancia, valores fundamentales para entrenar y sumar muchos kilómetros semanales, aunque muchas veces no se tenga ánimo de madrugar, por eso se debe contar con estructura mental, determinación, motivación, compromiso y fortaleza. También se requiere de organización del tiempo para entrenar, para trabajar, para estar en familia, para los hobbies, aprovechando y disfrutando el tiempo de calidad en cada una de las actividades.

Además de lo anterior, se debe tener tolerancia ante las adversidades, así como aprovechar los momentos de creatividad que surgen al correr, que pueden ser implementadas, en el trabajo, ya que al correr se “despeja” la mente. Y algo fundamental, a pesar de ser una competencia individual, es el grupo de personas con quienes se comparte esta pasión, como son en mi caso los atletas de Runners Colombia que junto con nuestros entrenadores, Mauricio Ladino y Flody Castañeda, hemos compartido miles de kilómetros, grandes desafíos, viajes, mucha diversión, metas, experiencias, buenas practicas y sobre todo una gran amistad.

Cuando se es capaz de luchar contra el dolor de los últimos kilómetros y cruzar la meta, muchos obstáculos que hemos tenido frente en el trabajo y en la familia, parecen menos difíciles, por eso cuando el ser humano se propone algo y se esfuerza con total determinación, es capaz de conseguir lo que sea. Por lo tanto, correr una maratón exige trabajar con orden, disciplina, enfoque, constancia y metodología, valores imprescindibles para que un gran líder triunfe en sus proyectos. 

Transformar una empresa, asumir nuevos retos y cambiar la cultura corporativa son proyectos que llevan tiempo, paciencia y perseverancia. La preparación es esencial para afrontar una maratón y ofrece lecciones como, que al entrenar en grupo se exige más, se corre más rápido y es fuente de motivación. Cualquier directivo sabe lo esencial que es contar con el apoyo de un equipo que se enfoque en la misma meta y se apoyen entre todos los miembros del equipo.

Otra lección que se deduce de entrenar para una maratón es un consejo que ofrece un entrenador, que es evitar desesperarse enfocándose solo en la meta, ya que para la mente y el cuerpo de un corredor funciona mejor si se establecen metas volantes, agresivas  y alcanzables, tal y como se establecen los planes mensuales, trimestrales, semestrales y anuales en una empresa.

Es decir dividir la carrera en tramos que la mente pueda manejar, yo los divido en cuatro tramos, tal como se estructura un plan estratégico empresarial, estableciendo metas intermedias, donde se pueda reflexionar y evaluar y en caso de requerir algún ajuste a la estrategia, este debe realizarse sin parar, es decir mientras se continua corriendo. En una maratón y en una empresa lo importante es contar con un plan estratégico bien estructurado, teniendo en cuenta todas las variables y circunstancias que se puedan presentar así como la disciplina para ejecutarlo.

La adaptación es un valor que comparten tanto líderes empresariales como los buenos corredores, sin permitir que los obstáculos y reveses los saquen de la carrera, por esto es fundamental ser flexible. Un cordón mal atado, el frio, el calor, saltarse el tiempo de hidratación, llevar un ritmo de carrera no esperado, por eso cometer errores es normal, y parte de la función de un directivo es adaptarse y superar los escollos sin desanimarse, aprendiendo de cada tropiezo, así como de mucho esfuerzo, para sobreponerse, llevando el cuerpo y la mente al limite de sus capacidades.

Eliud Kipchoge, maratonista Keniano y poseedor del récord mundial de maratón con 2:01:39, corrió, el 12 de octubre de 2019, la distancia de maratón (no homologada) en menos de 2 horas, convirtiéndose en el primero en lograrlo. Detrás de esta proeza, hay una serie de enseñanzas sobre cómo una estricta preparación, disciplina, estrategia, alimentacion saludable, perseverancia y la tecnología ayudan a lograr una mayor eficiencia. Correr 42 kilómetros en menos de dos horas significa mantener un ritmo de 2 minutos con 50 segundos por kilómetro, durante 120 minutos.

Aunque Kipchoge es un atleta de alto nivel, hizo cambios en su entrenamiento y en su dieta, por más de cuatro meses para hacer su cuerpo mucho más eficiente. Una vez que estaba seguro de que su cuerpo operaba de manera más eficiente, su entrenador agregó tecnología, agregaron un equipo de 5 atletas en formación de V protegiéndolo del viento, tomando turnos para mantener el ritmo y utilizaron unos tenis diseñados para mejorar el tiempo.

Todos estos factores contribuyeron para que Kipchoge lograra su máxima eficiencia y rompiera la barrera del maratón, de dos horas. Esta misma búsqueda de la eficiencia es común en las empresas, especialmente en tiempos de crisis, pensando positivamente para aprovechar las oportunidades que se presentan y aprendiendo a operar eficientemente para lograr los resultados que mantendrán a la empresa rentable durante el período de desaceleración.

Algunas lecciones que deja esta hazaña, es que Kipchoge llevaba un régimen estricto de entrenamiento, alimentación y descanso, enfocado 100% en que su cuerpo estuviera en optimo nivel. De manera similar, en las empresas lo primero es optimizar las operaciones con los recursos que se tiene, para desarrollar bien un producto o servicio conforme a las necesidades de los clientes.

Para aquellos lideres que, como Kipchoge, quieren romper barreras, muchas veces se necesita agregar diversos recursos, para lograr las metas. En este caso, se utilizo tecnología para analizar datos, el ritmo de carrera, el viento, la altura de cada zancada, la cadencia y la generación de energía en cada paso, así como se selecciono la mejor ruta en Viena-Austria, una ciudad a 165 metros del nivel del mar. Además escogieron rigurosamente el equipo de corredores acompañantes y los tenis (Nike Vaporfly Next%) que utilizo, mejorando su economía de carrera en 4%, aunque ninguno de estos habilitadores hubiera servido, sin la adecuada y estricta preparación de su cuerpo y mente.

Contando con las bases correctas, las empresas pueden recurrir a herramientas tecnológicas, que pueden ayudar a a evaluar opciones y tomar decisiones con el mayor número de datos correctos. Por lo tanto el mensaje es, que no se trata de comprar tecnología y esperar que de resultados por si sola, sino que hay que preparar a toda la empresa (accionistas, junta directiva, directivos, trabajadores, proveedores, productos, clientes y la comunidad), y así elegir la tecnología adecuada para la empresa y asegurar su correcta implementación, para alcanzar las metas volantes y cruzar la meta de manera exitosa.

Esta combinación entre preparación y optimización interna, apoyada por tecnológicas emergentes, puede ayudar a las empresas a gestionar eficientemente en tiempos de crisis (el “muro en la maratón),  también a romper barreras, como lo hizo Kipchoge. Para ello, es importante contar con el apoyo del equipo de trabajo logrando la eficiencia operativa, enfocados en rentabilidad, sostenibilidad, equidad, inclusión, satisfacción y el reconocimiento, como objetivo común.

El atletismo por encima de todo, es una batalla llena de sacrificios por algo tan inapreciable como una centésima de segundo. La mente y el corazón que se le pone a una carrera (deportiva, laboral y familiar) hacen disfrutar más de esas sensaciones cuando se mejora un record personal, haciendo que las horas, días y meses de trabajo y entrenamiento valgan la pena.

Es esa sensación, la que nos hace darnos cuenta que competir contra uno mismo, contra nuestros propios límites y debilidades es la competencia más valiosa de nuestra vida, permitiéndonos adquirir virtudes positivas, como justicia, lealtad, convivencia, respeto, compañerismo, trabajo en equipo, disciplina, responsabilidad, aprendizaje, reflexión, sacrificio, rigor, empatía, solidaridad, inclusión y desarrollo personal, que llevados a todos los campos de la vida, nos hace mejores seres humanos.

Para mi, la clave del éxito en una maratón como en una empresa, radica en la anticipación de situaciones. Controlar las sensaciones que se van a experimentar durante una maratón, logrará que se corra una buena carrera, lo que permitirá, repetir la experiencia, con un nuevo objetivo ya que el sentimiento final que se tendrá, es de plena satisfacción y motivación por la labor y el reto cumplido.

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