En defensa de la Defensoría

Publicado por: maria.vargas el Mié, 28/07/2021 - 03:14
Share
Por: Robinson Castillo.
En defensa de la Defensoría

El compromiso con la ciudadanía se demuestra. Hay una entidad que cumple sin descanso frente a los cotidianos y complejos desafíos que afectan a miles de personas: La Defensoría del Pueblo.

La Defensoría tiene un posicionamiento social indiscutible. Es la que hace presencia en cualquier rincón del país. Y no busca ser la mejor del sector público, sino ser la mejor para la gente. La tarea se ha hecho y con nota sobresaliente.

Y esto es más que importante, en medio de tantas adversidades, hay muchas comunidades frágiles y vulnerables, sometidas por grupos irregulares, que producen miedo. Sus derechos humanos siempre en constante riesgo.

De allí la importancia de la oferta institucional de la Defensoría, que en la actual administración no se ha quedado con lo que encontró, al contrario, se ha fortalecido y de qué manera. No hay antecedentes.

El Sistema de Alertas Tempranas es fundamental para prevenir múltiples situaciones de riesgo, en lo que va de 2021 se han emitido más de 14. Además, esta herramienta será objeto de un fortalecimiento con la estrategia Ruta de la Prevención, que se focalizará en las regiones con mayor incidencia contra la población, como son pacífico nariñense, Sur de Bolívar, Antioquia, Sur de la Guajira, Cauca, Putumayo y Amazonas.

Ahí no concluye el esfuerzo. Otra de las grandes y oportunas apuestas, es el terreno tecnológico: CIRI (Centro de Información y Respuesta Inmediata para los DDHH). Se trata de un avance descomunal, que abreviará los tiempos en procura de frenar eventuales ocurrencias de hechos en contra de las personas. Es un salto cualitativo que se ubica a la vanguardia mundial.

“Con el CIRI la Defensoría se convertirá en un gran centro de consolidación y seguimiento de información en todo el territorio nacional” dijo El Defensor del Pueblo Carlos Camargo.

El Servicio de Defensoría Pública, encargado de prestar una asistencia técnica o representación judicial, también se reforzó: tendrá un nuevo laboratorio de investigación forense, esto permitirá ser más efectivos en los diferentes procesos legales que se adelantan. El número de Defensores Públicos se amplió y se reajustaron sus honorarios, cosa que no ocurría desde el 2016. Otro acierto incuestionable.

La población más vulnerable se ubica en el primer lugar de prioridad de la actual administración. Así las cosas, se crearon tres Defensorías Regionales que atenderán zonas golpeadas siempre por grupos armados ilegales, como son, Bajo Cauca Antioqueño, Sur de Córdoba y Sur de Bolívar.

Pero hay más. Se adelantó la creación de las nuevas casas de los derechos y fortalecimiento de equipos. Son espacios de protección de carácter humanitario en los que se promueven acciones de atención, orientación y asesoría para hacer efectivo el ejercicio de los derechos de la población desplazada o en riesgo y víctima del conflicto armado.

Los líderes sociales tienen capítulo aparte. Con el programa Estamos Contigo, se fortaleció el acompañamiento a los líderes sociales y defensores de derechos humanos. A través de esta estrategia se priorizaron acciones en 18 zonas (10 subregiones y 8 ciudades capitales). Así mismo, cuenta con 5 ejes de trabajo referidos a los temas trascendentales para los líderes en Colombia:  Prevención y Advertencia, Protección Integral, Autoreconocimiento y No Estigmatización, Acceso a la Justicia y Fortalecimiento Institucional.

Y la percepción de la opinión pública es inmejorable. Según una encuesta de la firma Cifras y Conceptos, los colombianos consideran que la mejor entidad creada con la Constitución del 91, es la Defensoría del Pueblo.

“Orgullosamente la encuesta confirma que somos la entidad que mayor confianza le genera a los colombianos. Esa confianza nos fortalece y nos impulsa a continuar trabajando arduamente por la promoción y defensa de los Derechos Humanos” Dice Carlos Camargo, Defensor del Pueblo.

A manera de reflexión final, cuando los resultados son tan convincentes, el ruido del insulto o la hostilidad, no deben por ningún motivo, ser motivo de distracción. El trabajo es la respuesta y la respuesta siempre debe ser el trabajo.