Gobernador del Cesar, acorralado

Publicado por: maria.vargas el Mar, 14/07/2020 - 09:15
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Por: Jacobo Solano.
Jacobo Solano

El Gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo, cumplió 6 meses en el poder y el momento que vive es angustiante por varios factores, pocos logros en sus primeros meses de gestión, su coalición política reventada y una serie de procesos penales que lo tienen en el filo de la navaja. Entre los logros, se destacan: las 35 camas UCI para el hospital de Aguachica; destinó recursos para el vivero departamental; gastó 13.000 millones, otra vez en maquinaria, para arreglar caminos a finqueros quebrados; limpiaron calles y avenidas; incentivó con recursos la genética ganadera; firmó convenio de cooperación turística con el departamento de La Guajira, aunque ¿eso cómo para qué?; también consiguió un torneo de tenis; resultados que contrastan con lo que dejó de hacer: Ajustar el plan de desarrollo para la pandemia; destinó 5.600 millones que no solucionan nada en el Hospital Rosario Pumarejo por un desfalco de más de 50.000 millones, producto de 8 años de desangre en su anterior administración y en la de Franco Ovalle;  no ha querido, por física desidia, destinar los recursos para que a los estudiantes de la UPC se les otorgue la matrícula gratis; entregó mercados, pero se le convirtieron en un problema porque estuvieron salpicados de corrupción; no inició ningún programa de conectividad para que los estudiantes de la población rural puedan estudiar virtualmente. En cuanto a su coalición política, el escenario no puede estar peor, de 4 Representantes del Cesar solo le queda Eliecer Salazar, sin liderazgo, solo sabe andar detrás del gobernador para aplaudir, ah y también sabe de interventorías chuecas; Ape Cuello, les tiene la guerra declarada y se está moviendo para golpearlos más; Cristian Moreno, ya demostró que sin ellos también se puede y Chichí Quintero, es una veleta y por fin se quiere destetar de los Monsalvo. De los Senadores, Didier Lobo, ya dijo que no va más con ellos y que haría parte de una nueva coalición, les queda José Alfredo Gnecco, pero está más con el Mello Castro que con su propio primo, sobre el Mello vale la pena mencionar que es otro aliado que perdió Monsalvo por lo mismo de siempre, el egocentrismo y la manera de querer controlar todo, además de celos por la imagen anticorrupción que tiene el alcalde. Si a todo esto, le sumamos la salida del cepillero de John Valle de Corpocesar y la caída de la rectora Darling Guevara de la UPC, el panorama se complica para este grupo político, que pareciera estar en una UCI esperando un ventilador, solo le quedan unos cuantos diputados arrodillados que no tienen liderazgo y sobreviven de las migajas que les tiran, ni siquiera el exgobernador Franco Ovalle lo quiere ver, aunque Franco tampoco tiene votos, ni liderazgo, ni nada, lo único que le quedó fue plata y el respaldo de Vargas Lleras, que también anda grave.

Pero lo más embarazoso que afronta Monsalvo, son los procesos penales, el escándalo de los mercados ya produjo sus primeros resultados, suspensión de dos de sus funcionarias, muy pronto vendrán nuevas decisiones, y la imputación por corrupción al elector en la Corte que está para el viernes 17, con un posible fallo condenatorio como recomendó la Procuraduría, algo que terminaría de derrumbar el imperio y le brindaría al Cesar una luz para cambiar el modelo que hoy lo tiene sumido en la pobreza, el desempleo y la desesperanza.