¿Historiadores o ‘histeriadores’? El fantasma del fascismo

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 24/10/2020 - 07:45
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Por: Ignacio Arizmendi Posada.
Ignacio arizmendi

Confieso que escribo con las manos temblorosas del pánico y la mente angustiada tras leer la entrevista que la historiadora Constanza Castro, de la U. de los Andes, realizó en el diario El Espectador, de Bogotá, del 18 de octubre de 2020, a sus colegas Pablo Piccato, de la U. de Columbia, y Federico Finchelstein, del New School of Social Research. ¿Por qué el pánico y la angustia? Porque los tres personajes coinciden en afirmar que el fascismo es un inmenso peligro para el mundo, y particularmente para Colombia, ¡júbilo inmortal que entre cadenas gime!

La clave está en saber a qué llaman “fascismo”, la ideología que hizo posible a Benito Mussolini, Adolfo Hitler y Francisco Franco, entre otros, y que formatea gobiernos con rasgos como los siguientes, según Finchelstein y Piccato: 

• “La esfera pública se cierra, desaparece la libertad de expresión y no hay prensa independiente”. 

• “Se criminaliza toda opción alternativa”. 

• “La criminalización de toda oposición va de la mano de la militarización de la política, un elemento central suyo”. 

• “En un régimen fascista, el poder lleva a la represión interna y con ella a prisiones, encarcelamientos, ejecuciones y eventualmente a la guerra externa”. 

• “La violencia no sólo es glorificada, sino puesta en práctica”. 

• “El gobierno utiliza las instituciones del estado que usan legítimamente la violencia para militarizar la política”. 

• “Toda esa violencia se utiliza contra una amenaza que no existe o que no es tan grande”. 

• “La mentira reemplaza la verdad y es parte de una religión política, un culto al líder sostenido en un fanatismo extremo”. 

• “Los fascistas intentan cambiar la realidad cuando no coinciden con sus mentiras”. 

• “Las mentiras fascistas crean un enemigo común y llevan a la violencia política extrema”. 

Y concluye Finchelstein: “La suma de estas condiciones describe un régimen fascista”. 

¡Corran, compatriotas, porque Mussolini y Hitler están que llegan!

Pero, profesores, esos tenebrosos rasgos corresponden es al comunismo (estalinismo, maoísmo, castrismo, chavismo y denominaciones criollas), el auténtico peligro para los países y los pueblos, pues aún existe, no así el fascismo, que sólo pervive en los manuales de historia. ¿Por qué ustedes, entonces, se empeñan, en asignar aquellos indicadores al fascismo y no al comunismo, que los practicó y practica desde los tiempos de la revolución bolchevique, la Unión Soviética, sus satélites de Europa oriental, China, Cuba, Vietnam, etc.? ¿De dónde surge su negacionismo, su esquizofrenia perceptiva, su distorsión de la vida y la historia, su histeria? ¿De las pautas de Soros, Sanders, Chomsky?

Con tal mirada, además, los historiadores citados aplican el tema a nuestro país, donde, según su visión, dizque no estamos en riesgo de caer en las garras del comunismo –temor que hoy es una sensación general–. Lo dicen claro, no solo en plan negacionista, sino desviacionista, cuando afirman que “no es cierto que el castrochavismo está por tomarse Colombia”, que el riesgo es “el fascismo”. 

A estas alturas de la historia no es serio, profesores, posar de avanzados para “invisibilizar” al comunismo echando mano de un fantasma. El peligro en este país no es el fascismo, es el comunismo con sus diversas fachadas: partido comunista, Colombia Humana, Fecode, Alianza Verde, Polo Democrático, Unión Patriótica, los Decentes, la/las Farc, el Eln, y decenas de denominaciones del entorno rojo. Todo este enjambre labora unido para llegar al poder en 2022, o antes o luego, y poner en práctica lo que ya indicaron ustedes: “cercenar la libertad de expresión, borrar la prensa independiente, criminalizar la oposición, militarizar la política, reprimir y ejecutar a sus críticos, glorificar la violencia, remplazar la verdad con la mentira, rendir culto al líder”, etc. La Historia lo sustenta.

Si hay “amenaza fascista” para nuestro país, ¿cuáles son los partidos que siguen a Mussolini, Hitler o Franco con el fin de imitar sus prácticas? ¿Dónde están las proclamas fascistas? ¿Dónde, las amenazas? Ustedes quedaron debiendo las respuestas a esa parte, para la cual la doctora Castro estará dispuesta. Aunque no creo que se le midan a contestar preguntas de ese orden.

INFLEXIÓN. La verdadera historia de los pueblos no es la que narran los historiadores y menos la que distorsionan los “histeriadores”, sino la que los pueblos celebran o padecen

Por: Ignacio Arizmendi Posada.

24/10/20