La Macarena: del abandono a la identidad turística

Publicado por: maria.vargas el Mié, 18/11/2020 - 08:45
Sharekyk
Por: Gabriel Jiménez.
Gabriel Jiménez

En el territorio colombiano existe una particularidad con la cual convivimos desde el nacimiento del Estado; el desconocimiento del territorio nacional. Esta premisa ha sido utilizada en diferentes contextos por los cuales el país ha avanzado; mientras unos viven una realidad prospera y estable, otros están condenados a la desigualdad. Por donde leyéramos el país, encontraríamos esta idea; Guajira, Amazonas, Putumayo, Meta, Casanare, Guaviare, Chocó. ¿Será que nos falta conocernos más? O ¿no hemos conocido todo nuestro territorio?

La teoría de la geopolítica crítica; la expansión de las fronteras internas hace bien en darnos algunas ideas de como construir país, o mejor, nos recuerdas a los clásicos que escribieron y proyectaron estados socialmente construidos en un territorio determinado. Pero al parecer, en el caso nuestro, no ha sido tan viable que digamos. Hemos querido construir país desde hace 210 años. Y la respuesta habla por si sola; no hemos podido encontrar una hipótesis que logre construir Estado ni Nación, ni mucho menos, Identidad. Por el contrario, hemos desconocido la riqueza soberana, y lo que sonara aún más grotesco: hemos entregado soberanía territorial.

Me permitiré abordar en un ejemplo lo anteriormente dicho, anexando que la identidad turística puede resaltar la hipótesis de construir país a la luz de una visión poco abordada: la geopolítica. Pues bien, la Macarena, un municipio ubicado en el Departamento del Meta, en Colombia, golpeado por la violencia desatada en el país durante los años 60’ y 70’, y posteriormente utilizada como refugio de, tanto buenos como malos, fue construyéndose a la luz de las problemáticas sociales que emanaba el territorio. En consecuencia, terminó siendo lo que conocemos hoy día como: zona de retaguardia estratégica de los diferentes grupos armados organizados, (y cómo no, si su ubicación así lo disponía, vean el mapa). Ubicada en todo el centro del territorio nacional, y abriendo estratégicamente el control de las regiones; Amazonía, Orinoquía y Andina, con acceso al Pacifico, la Macarena tiene la visión del 53% de la extensión territorial del Estado. ¿acaso no debe ser importante geopolíticamente?

Otra gran particularidad que presenta este municipio estratégico es que, durante los diálogos de paz entre las ex Farc-Ep y el gobierno del presidente Andrés Pastrana, el municipio fue entregado a este grupo guerrillero en lo que se conoció como la zona de distención. Actos de buena fe que terminan afectando nuestra visión geopolítica. ¿conocemos la importancia de nuestro territorio?

Hasta el momento, pareciera que no. Pero no todo constituye una visión negativa de la construcción del país. Aún tenemos bastante por trabajar y, sobre todo, por explorar. La Macarena, como muchos municipios de nuestro hermoso país, nos ha enseñado algo que varios gobiernos desde entonces, han impulsado. El turismo. Una de las principales herramientas para generar país. La movilidad de ciudadanos, tanto nacionales como extranjeros, conlleva a crear infraestructura, y por ende, conectividad. Un país conectado, es un país cohesionado por una realidad nacional conjunta. 

Además, el turismo, como elemento que genera identidad, no solo local sino nacional, nos lleva a conocer espacios geográficos que no conocíamos previamente, o por lo menos, donde no hacíamos una presencia territorial ni institucional. Caño cristales, lugar mágico de la jurisdicción de la Macarena, ha sido uno de los principales ejemplos de cómo generar país. La expansión del territorio, la presencia de las Fuerzas Militares, la infraestructura del turismo, la conectividad, el comercio, la cultura y el posicionamiento de nuevas economías de emprendimiento, hace de este espacio, una consolidación del territorio y una propagación del Estado en espacios que no han sido cooptados. 

La creación de bienestar, bajo la idea geopolítica de la expansión de las fronteras internas, permite darles a las comunidades que habitan en estos lugares mágicos y estratégicos; posibilidades de crecimiento económico, educación, empleo, salud, recreación, tecnología e infraestructura. 

Como la Macarena, y múltiples lugares de nuestro país, el turismo ecológico y amigable con el medio ambiente, se ha constituido como una herramienta que construye Estado. Es así como debemos ofrecer todas las garantías de Defensa y Seguridad a nuestro territorio nacional con el fin de abrirle las puertas a los espacios que aún no conocemos y poder expandir nuestro control territorial, para efectuar una consolidación institucional. La identidad del turismo construye país.