Lejos de una pandemia de marchas y nuevos impuestos

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 17/10/2020 - 12:40
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Por: Alejandro Ramírez.
Alejandro Ramírez

Luego de una prolongada cuarentena salimos a recuperar el ritmo de vida, con la responsabilidad ciudadana del cuidado propio y de las personas a nuestro alrededor. Con desolación, hemos encontrado lo que nunca vieron nuestros padres y abuelos en su vida: los carteles de “se vende”/“se arrienda” abundan en todas las cuadras, y la pérdida del comercio ha borrado una enriquecida dinámica, un motor para darle vigencia a las expectativas y sueños de todos. 

Autorizadas las marchas y la minga indígena en diferentes ciudades del país, nos dimos cuenta que los mandatarios locales, salvo contadas excepciones, declinaron su férrea voluntad con las “medidas” para enfrentar la más fuerte pandemia que ha sacudido al mundo entero. Para qué sirvieron las muertes de enfermeros y médicos en la primera línea de batalla contra el COVID19?; la de allegados y seres queridos, que a pesar de sus preexistencias, edad u otras factores que desencadenaron la enfermedad, han tenido qué partir rápidamente y sin un duelo apropiado de sus familiares y amigos? Ayer, el Ministerio de la salud y la proteccion social nos informaba el aumento de las infecciones: 8372 nuevos casos, lo que significa que recorremos, de nuevo, el camino a un pico de enfermedad. ¿Nos anunciarán los mandatarios nuevas cuarentenas luego de autorizar estas movilizaciones?

En medio de un panorama tan sombrío, decrecimiento económico y protesta por doquier, un cuestionamiento que ha pasado sin mayor análisis en los medios, sin respuesta en la administración, demuestra la desconexión de los gobiernos locales con la necesaria recuperación de la vida económica. El presidente de Fenalco, Dr Jaime Alberto Cabal, ha manifestado su preocupación por el retroceso en la salud y la recuperación de la economía, consecuencias lógicas e irreversibles de estas inoportunas marchas. Así mismo, Juan Esteban Orrego, Director de Fenalco Bogotá y Cundinamarca, ha cuestionado además quién correrá con las indemnizaciones por los daños que se prevé, ocasionará el vandalismo y la destrucción que nos han dejado ver a su paso.

Con una ola de desempleo tan fuerte como la que ha desencadenado el cuidado de la salud, obligados los colombianos a una extendida cuarentena, a restringir y a limitar el contacto, extraña que los gobiernos locales sigan autorizando todo tipo de manifestaciones, pero además anunciando nuevas medidas impositivas alejadas de la realidad económica del país. De dónde estima el gobierno, tendrán recursos los colombianos para pagar más impuestos, luego de la destrucción del empleo y el emprendimiento tras el cierre de empresas y comercio, como consecuencia de la cuarentena? No sólo resulta impropio autorizar marchas, también lo es aumentar impuestos y expandir nóminas, alejándonos cada vez más de la recuperación económica y con ella, previendo el aumento de los niveles de desempleo, decrecimiento económico e inseguridad.

Desconcierta el público debate entre autoridades al más alto nivel, cuando tenemos en frente una responsabilidad tan grande como recuperar entre todos nuestra economía. Un llamado a no perder el foco en medio de una pandemia, que al día de hoy, no sabemos hasta cuándo extenderá sus efectos. Exijamos a nuestros gobernantes medidas consistentes y responsables, evitar que perennes conflictos continúen escalando a la vista de todos, cuando tenemos en frente un futuro tan complejo, que no habíamos enfrentado antes.