Midsommar: Buscando una comunidad

Publicado por: maria.vargas el Lun, 06/07/2020 - 12:39
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Por: Carlos Yaya.
reseña Midsommar

Las películas de terror no están obligadas a desarrollar su acción en ambientes oscuros, también pueden perturbar nuestra experiencia mostrándonos toda clase de retorcida violencia con la luz del día. En “Midsommar”, la segunda película del director-escritor Ari Aster, una pareja enfrenta las consecuencias de la relación tóxica que mantienen entre sí. Con la ayuda de una comunidad sueca celebrando un solsticio de verano muy especial, Dani y Christian experimentan esa catarsis que tanto necesitan, solo que no como lo esperaban. 

Spoilers desde aquí... 

¿Qué tan dispuestos estarían de mantenerse en una relación, incluso sabiendo que ya no aman esa persona? Christian estaba a punto de terminarle a Dani, hasta que se enteró de la terrible tragedia que cayó sobre ella. Aún lleno de lástima por la chica y entregado a las malas a su “cuidado”, Christian abusa emocionalmente de Dani: le hace sentir culpable de errores que no son suyos, permite que pase tiempo con personas que no le aprecian y encuentra la manera de ganar cualquier discusión, sometiendo a una muchacha devastada a darle la razón siempre. Cuando Christian decide viajar a Suecia con sus amigos, manipula a Dani para asistir al viaje a pesar de que no la quiere a su lado. 

Ari Aster podrá ser un maestro del terror nato, pero sus fortalezas como forjador de historias yacen en los temas que trata. “Midsommar” no es una pieza en la que todos los integrantes de un grupo son asesinados uno a uno y de forma espectacular; es una pieza que confronta a sus personajes, dándoles la oportunidad de reflexionar sobre sus más destructivos defectos de carácter. Unos encuentran su perdición por ellos, otros encuentran alivio.

Midsommar 1

El grupo de amigos antropólogos que viaja con el interés de convertir el morbo que tienen por una cultura en una tesis laureada, no tiene ningún escrúpulo para irrumpir en la paz de esta cultura con su tecnología y actitud occidental. En el momento en que conocemos a los Hårga desde la perspectiva de Christian y sus compañeros, vemos como para ellos son solo un grupo de curiosidades listas para ser explotadas; pero Aster nos muestra una cultura inteligente, con una perturbadora capacidad para la empatía. Todas sus intenciones, macabras o sagradas, son mostradas a la audiencia mediante arte en las paredes, mediante gestos y su vestuario, sin embargo, el grupo de idiotas no se fija en esto. Mientras quieren destruirse entre sí para ganar la oportunidad de ser los primeros en glorificarse de la cosificación de esta comunidad, el sentido de pertenencia Hårga gana la delantera. 

Si bien como público somos testigos de sacrificios humanos, extrañas bebidas endulzados con vello púbico, bailes justificados por el recuerdo de una leyenda, entre otros terribles acontecimientos, Aster nos permite seguir a un personaje que admira el sentido de comunidad de los Hårga: Dani. Sola en el mundo, sin una pareja que quiera apoyarla y sin ningún amigo, esta protagonista queda sorprendida al darse cuenta que el dolor y euforia de cada individuo Hårga no pertenece solo a la persona, sino a toda la comunidad. En una escena, alguien le pregunta a Dani si alguna vez se ha sentido sostenida por alguien. Dani no puede contestar, pero después, ante el dolor más inmenso que le pudo causar Christian, la joven se da cuenta que no está llorando sola; está siendo sostenida por otras jóvenes que gritan, lloran y sienten toda la rabia y desesperanza junto a ella

Midsommar 2

Dani tiene el arco más completo de todos los personajes. No mira a los Hårga como objetos de estudio, sino como una extraña esperanza de recuperar el sentido de comunidad que tanto ha anhelado. Pasando de ser la persona más derrotada de toda la historia a ser el centro de la imagen final de la cinta como una mujer con una sonrisa en el rostro, la película no nos deja con un sentido de resolución. “Midsommar” deja una pregunta por resolver: ¿Dani, al final de encontró un hogar donde es aceptada y “sostenida”, o quedó acaso encerrada en un círculo social aún más tóxico que su relación con Christian? 

“Midsommar” es otra gran hazaña para Ari Aster. Aunque pueda recurrir a las mismas conclusiones sobre manipulación de su opera prima, varios detalles de su segunda película brillan desde el principio. Su atmósfera es extraña y el empeño que coloca en su macabra versión de un grupo étnico cumple su cometido: cuestionar a la audiencia occidental por su incapacidad de entender lo diferente regresando a sentimientos universales. Dani no creció junto a estas personas tan atemorizantes, solo entiende en su corazón que puede ser acogida en una comunidad a pesar de su dolor. Para Christian, era una carga; para los Hårga, es una reina. 

Por Carlos Yaya 

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