Qué el Espíritu Santo me ilumine

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 08/05/2021 - 14:20
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Por: Carlos Salas.
Qué el Espíritu Santo me ilumine

Acudo al Espíritu Santo pidiéndole auxilio para que, de las tantas locuras que rondan por mi mente, algo sensato se resuma en este escrito. No garantizo que así sea, lo que sí puedo decir, sin temor a equivocarme, es que los actos cometidos por los vándalos en los últimos diez días están inspirados por un espíritu que de santo no tiene nada. Dejo la puerta abierta a mis pensamientos, los mismos que en la madrugada se atropellaban unos con otros pero que ahora, frente al teclado, se muestran tímidos:

Considero que nos hemos equivocado en el análisis del problema al no comprender que es, a la vez, simple, si lo examinamos desde lo evidente -por ejemplo, que el país está tomado por las Farc asociada a bandas criminales- y complejo, si introducimos términos rimbombantes como la el de Revolución molecular disipada que conduce a discusiones bizantinas. 

También muestra simpleza el escandalizarnos por las falsedades con las que quieren mostrar al gobierno de Duque como el de un dictador asesino, el mundo sabe muy bien que el presidente Duque es una mansa paloma, pero se vuelve complejo el asunto cuando se hacen diagnósticos de las razones del paro en los que los factores socioculturales, dentro de la compleja red establecida en el capitalismo posmoderno, juegan un papel fundamental en las reivindicaciones que incitan a las personas a saquear negocios y aporrear policías.

De una simpleza singular es velar por los derechos de un atarbán que coloca su tracto mula bloqueando el paso en contraste con la situación de un ciudadano que deja el carro debidamente orillado en una calle vacía, llega una grúa y se lo lleva sin dar ninguna explicación ni atender las razones de la víctima de ese atropello. Y es complejo el análisis de la incidencia del coronavirus en la balanza comercial y la necesidad urgente de llevar al Congreso una reforma tributaria que favorecería la implantación de un populismo que ha llevado a la ruina a nuestro país hermano.

Podría catalogar de simplón ver un Aló presidente estilo Chávez en una hora de alta audiencia en donde se nos instruye sobre las ventajas de usar un tapabocas, mientras que es de una altísima complejidad intentar que los medios de comunicación, dentro de lo que se ha venido llamando un Nuevo Orden Mundial, sean solidarios con quien los ha financiado para que no caigan en una ruina moral y económica, desde lejos muy anunciada con la incidencia del Internet y sus redes sociales.

George Orwell viajó a España a matar fascistas y regresó denunciando cómo los comunistas, asesinos de fascistas, perseguían a los mismos comunistas que pretendían sostener el régimen republicano pero sin ser regidos por el dios Stalin y sus esbirros. Dentro de sus ensayos habló de cómo la prensa izquierdista inglesa tergiversaba las noticias para hacer ver a los opositores como desalmados asesinos. Parece que el periódico británico “The Guardian” está empeñado en lo mismo ochenta años después, queriendo mostrar a Duque como alguien peor que Franco, Pinochet y Videla juntos mientras que el régimen cubano, unido al venezolano, a las guerrillas y a las bandas narcotraficantes, hace y deshace en este pobre y sufrido país.

De la brisa bolivariana no habla el gobierno, tampoco ha denunciado ante la ONU y la OEA la injerencia siniestra de Maduro y Diosdado apoyados desde Cuba con total desfachatez, les importa un pepino mostrarse en toda su inmunda desnudez. 

Por estos lados tenemos a un tal Petro, siempre con su fiel Bolívar al lado, quién no ha tenido el menor escrúpulo para amenazar e incitar a la violencia como su manera de hacer campaña política que, vale la pena tenerlo presente, no cesará sino cuando le entreguen el poder -¿a las buenas? No, mejor a las malas-. Este tipejo ha transado hasta con el mismo diablo para lograr su objetivo. La imagen y las poses de Petro se podrían asociar con las de un Hitler o un Stalin. Las de Maduro con las de Mussolini, de ese calibre es la caricatura de comunismo que nos quieren imponer, eso sí, desde la perspectiva de una revolución molecular disipada de la que habló el filósofo francés Guattari hace más de treinta años quien se hizo célebre con “El Anti Edipo” escrito con Deleuze. Paradójicamente, aquellos que utilizan como punto de apoyo las teorías de Guattari para ordenar cometer actos vandálicos no están capacitados para leer de corrido ese mamotreto, qué digo, ni un capítulo, ni una página, ni un párrafo, ni siquiera una frase. Ni qué hablar de aquellos que destruyen lo que les han ordenado destruir y que luego reciben su jornal…

Saltando de lo simple a lo complejo y de lo complejo a lo simple caemos en un círculo vicioso. Para salir de ahí es urgente ver el asunto desde otras perspectivas, así rayen en apariencia con la insensatez. Por ejemplo, el vínculo de ciertos grupos con el ocultismo y la brujería, de los que hay indicios claros desde hace rato y especialmente cuando Santos estaba en el poder. Mientras leía “Arquitectos del engaño” y “Bajo el signo de escorpión” de Juri Lina, no paraba de hacer asociaciones con la historia y el presente de nuestro país. La masonería y el ocultismo tienen otros disfraces, ya dejaron atrás sus ritos y delantales para permanecer en la sombra. Personajes tenebrosos, que han venido acumulando poder en todas las esferas, están detrás de las maquinaciones que llevan a que el pueblo se subleve, se alborote, genere caos o como se le quiera llamar a esa supuesta revolución molecular disipada.

P.S.: No se requiere mucha suspicacia para comprender lo que se pretende con las manifestaciones. El punto siete y último de las condiciones para el diálogo del oscuro Comité Nacional del Paro, lo dice tajantemente: “Detener erradicaciones forzadas de cultivos de uso ilícito y aspersiones aéreas con glifosato. No a la erradicación de los cultivos de coca”.

 

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