Retroceso histórico

2 Agosto 2022, 12:09 PM
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Creado Por
Santiago Valencia
"Ojalá el Congreso entienda que lo que sea que tengamos que mejorar o cambiar de nuestra Policía no pasa por cambiarla a otro ministerio, lo que seria un retroceso histórico, seguramente irreparable".

La Policía en Colombia ha sufrido innumerables cambios a lo largo de sus 130 años de historia, en mi opinión, y tal vez el más importante, es el acaecido luego de la sublevación de la misma el 9 de abril de 1948, evento conocido como ´´El Bogotazo´´.

Cuenta la historia, que los policías de la época se despojaron de sus uniformes y utilizaron las armas de dotación para participar en las revueltas de ese día como consecuencia de la muerte del caudillo, todo fue muy grave ese día, algunos afirman que aun vivimos las consecuencias del nacimiento de la nueva violencia, pero solo pensar, en que la entidad que debía garantizar los derechos de los ciudadanos fuera parte del problema es aterrador.

Fue esa la gota que rebozó la copa, necesitábamos una Policía profesional, centralizada, disciplinada, al servicio de todos los colombianos y sobre todo alejada de cualquier discusión o discurso político. No mas aquella Policía municipal, maleable por los intereses del gobernante de turno.

Hoy tenemos una Policía, así no lo crean, modelo en el mundo, moderna, profesional, disciplinada, lo más importante, preparada y con las capacidades necesarias para atender un sinnúmero de retos que impone nuestro país en materia de seguridad, medio ambiente, lucha contra las drogas, espacio público, etc., por supuesto, tiene aún muchas cosas que mejorar, incluso cambiar, pero entre esas no es sacarla del Ministerio de Defensa y les voy a explicar porqué.

En todo el mundo la seguridad y la convivencia ciudadana esta a cargo de la Policía en las ciudades, los pueblos y la zona rural, su misión, es proteger a los ciudadanos evitando la comisión de delitos que perturben la paz, la tranquilidad y la propiedad privada, así como la atención y restablecimiento del orden en caso de ser necesario.

La seguridad nacional por el contrario, esta a cargo de las fuerzas militares, quienes deben garantizar la soberanía de un país, además del sostenimiento de la Constitución Política, el Estado de Derecho y del Gobierno legítimamente constituido, lo hacen cuidando de cualquier amenaza interna o externa, las fronteras, los mares y el espacio aéreo, también, respondiendo con el uso legitimo de la fuerza cualquier agresión que ponga en peligro nuestro país.

El narcotráfico y el microtráfico, según esa división de funciones, estaría en cabeza de la Policía, sin embargo, en Colombia la situación es distinta, porque ésta ha alimentado grupos extremistas que pretenden derrocar el Estado de Derecho, la Constitución y el Gobierno legítimamente constituido, razón por la cual, en Colombia, las funciones de la Policía y las fuerzas armadas se han entrelazado, con el fin no solo de garantizar los derechos ciudadanos sino además el funcionamiento y sostenimiento de la institucionalidad.

Sacarla entonces del Ministerio de Defensa traería terribles consecuencias para nuestro país en materia de inteligencia, seguridad y combate de estructuras narcotraficantes, que cuentan con verdaderos ejércitos y que nos ponen en riesgo a todos los colombianos.

En primer lugar porque compromete la coordinación que debe existir entre la Policía y las fuerzas militares, rompiendo la comunicación inmediata y fluida que se presenta en el marco de la existencia de un solo ministerio y, que se necesita para operar de manera mas efectiva y eficiente en contra de cualquier amenaza.

En segundo lugar, porque la mejor fuente de inteligencia la tiene la Policía, que hace presencia humana en todo el territorio, recibiendo y recopilando información relevante, que compartida y contrastada con otros medios de inteligencia técnica de las fuerzas militares, permite mejorar la respuesta frente a las amenazas que afrontamos hoy en día, gracias a ese compartir de información de inteligencia se han propinado los más duros golpes contra los grupos ilegales.

Tercero y último, porque estando en el Ministerio de Defensa garantizamos que la Policía siga obedeciendo a intereses institucionales, sirviendo a todos los colombianos, y no, como en el Bogotazo o en la guerra entre liberales y conservadores, sirviendo a intereses políticos.

Debemos evitar entonces que como en Venezuela la Policía se convierta en un fortín político, utilizada para perseguir adversarios y corrupta por el poder y las mafias. Ojalá el Congreso entienda que lo que sea que tengamos que mejorar o cambiar de nuestra Policía no pasa por cambiarla a otro ministerio, lo que seria un retroceso histórico, seguramente irreparable.

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