El plan verde de la Unión Europea que podría afectar a Colombia

Publicado por: daniel.guerrero el Jue, 11/02/2021 - 19:17
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Esta estrategia repercutiría en sus grandes proveedores de petróleo, gas y hulla, como Rusia, Noruega, Estados Unidos, Colombia y otros países.
El plan verde de la UE y los exportadores de combustible fósil

La Unión Europea se ha marcado el objetivo de reducir sus importaciones de combustibles fósiles en más del 25 por ciento para 2030, en su camino hacia la neutralidad climática, una estrategia que repercutiría en sus grandes proveedores de petróleo, gas y hulla, como Rusia, Noruega, Estados Unidos, Colombia y otros.

La comisaria de Energía de la Unión Europea, la estonia Kadri Simson, dijo a RIA Nosvosti que con esta disminución de las importaciones se proyecta ahorrar hasta 100.000 millones de euros en los próximos diez años. Está previsto que las emisiones de gases de efecto invernadero retrocedan como mínimo un 55 por ciento.

El plan maestro de los europeos es conseguir la neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050, y unas emisiones netas negativas con posterioridad a esa fecha. Simson espera que la aceleración del cambio de la matriz energética posibilite a la UE reducir a la larga la dependencia de los combustibles fósiles y los gastos que implica su importación.

Según las estadísticas oficiales de la Unión Europea (las más recientes son de 2018), su dependencia respecto a las importaciones de energía no cambió mucho entre 2008 y 2018, pasando del 58,4 por ciento de la energía disponible bruta a 58,2. Durante el período mencionado, las importaciones netas de energía de la UE fueron superiores a su producción primaria; en otras palabras, más de la mitad de la energía bruta disponible de la UE se cubrió con importaciones netas y la tasa de dependencia superó el 50,0 por ciento.

LA ALTERNATIVA HASTA 2030

Con un territorio que depende de las importaciones de energía actualmente en un 55 por ciento, y esto solo en lo que respecta al gas y el petróleo, el gas natural seguirá jugando un rol importante en el balance energético hasta 2030 como el combustible de transición.

Entre los mayores proveedores de gas a la UE, según datos de 2018, se encuentran Rusia con una cuota de mercado de más de 40 por ciento, seguido de Noruega (18,1) y Argelia (11,8). En cuanto al petróleo crudo, Rusia lidera las exportaciones al mercado comunitario con una participación de 29,8 por ciento (siempre según datos de 2018), le siguen Irak (8,7), Arabia Saudí (7,4) y Noruega (7,2). Respecto a las ventas de carbón y otros combustibles fósiles sólidos a la UE, los grandes suministradores son Rusia, Estados Unidos y Colombia.

Entre 2031 y 2050, dice Simson, el sistema energético tendrá que 'descarbonizarse', sustituyendo el combustible fósil por gas sintético renovable o hipocarbónico para conseguir la neutralidad climática. "En el 2050 la cuota de los gases descarbonizados será comparable con la del gas natural", puntualizó.

LA ERA DEL HIDRÓGENO

La comisaria de Energía apostó también por el hidrógeno como una fuente alternativa, pero por un hidrógeno verde producido con energía eólica o solar. Hasta 2024 la UE prevé apoyar la construcción de varias plantas de producción de hidrógeno, mediante electrolisis, para fabricar hasta un millón de toneladas del producto renovable. Entre 2025 y 2030, la producción debe ascender a 10 millones de toneladas de hidrógeno.

El desafío para Europa será crear una infraestructura para llevar el hidrógeno a los consumidores. Simson estima en unos 65.000 millones de euros las inversiones que se requieren en una década para ponerla a punto. Actualmente en el continente hay unos 1.500 kilómetros de tuberías privadas que se usan para llevar el hidrógeno 'sucio' (que se produce con combustible fósil) a las empresas industriales.

Para acelerar el proceso, la Unión Europea planea utilizar en el futuro la red actual de gasoductos para las entregas de hidrógeno con las modificaciones correspondientes.

LA FACTURA ELÉCTRICA

Grandes planes de la Unión Europea para la transición a la neutralidad climática que promete una posible reducción de las tarifas para los domicilios. Un 10 por ciento de los europeos de a pie apenas llegan a fin de mes.

Desde Bruselas afirman que los costos de la producción de energía renovable caen rápidamente. No obstante, admiten que el hidrógeno es una de las variantes más caras de la descarbonización del sistema de calefacción en un continente donde los inviernos son severos en el norte y 'llevables' en el sur.

La Unión Europea sugiere otras medidas para bajar las tarifas como el aumento de la eficiencia energética mediante la renovación del parque de viviendas, la electrificación o el uso de sistema de calefacción renovable. "La renovación (de los edificios) podría disminuir el consumo de energía y, como consecuencia, reducir la factura para 34 millones de europeos que no pueden permitirse mantener una temperatura adecuada en sus hogares", indicó la comisaria de Energía.

El bloque comunitario busca avanzar a grandes pasos y para ello prevé destinar hasta un tercio de su presupuesto 2021-2027 y del plan "Nueva Generación UE" para estimular las inversiones en la cadena logística del transporte de la energía renovable y el hidrógeno, así como en la renovación del sector residencial.

Por: Sputnik