Asesinan a otro líder social en Colombia

Asesinan a otro líder social en Colombia

10 de agosto del 2017

74 líderes sociales han sido asesinados en Colombia tan solo este año según Marcha Patriotica. Nidio Dávila, líder social en El Rosario, Nariño, y Idalia Castillo Narváez, integrante de la Mesa Municipal de Víctimas en el Cauca, entraron a esta negra lista esta semana.

Nidio Dávila fue asesinado en la vereda Piedra Grande, corregimiento de Esmeraldas del municipio de El Rosario, Nariño, luego de que un grupo de 20 hombres llegara a su casa y le solicitara el pago de un impuesto.

Al negarse a pagar el impuesto, los hombres, que al parecer pertenecen a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, sacaron a Nidio Dávila a la fuerza de su casa, a la vista de los habitantes de la vereda y amenazaron con “matar a todos los que vienen a hablar de sustitución y a todos los campesinos que estén de acuerdo con eso de la sustitución”, según un testimonio de la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano “Francisco Isaías Fuentes”.

Luego, Nidio Dávila fue trasladado hasta el sector conocido como El Cable y asesinado en presencia de los habitantes de la zona. Su cuerpo fue arrojado al río Verde.

Nidio Dávila pertenecía a la subdirectiva El Rosario de la Asociación de Trabajadores Campesinos de Nariño, hacía parte de Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam) en el departamento, del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano y militaba en el Movimiento Político Marcha Patriótica.

Dávila era conocido dentro de la comunidad por su activismo político.

Su muerte parece ser consecuencia de la presencia armada en el sector, que ya completa un mes. El pasado 5 de julio, se denunció a través de un documento público que e “en horas de la mañana, la comunidad percibe la presencia de 20 hombres que visten prendas privativas de las fuerzas militares y se encuentran fuertemente armados, quienes se presentan como integrantes de las ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’”.

Según los pobladores de la región, los hombres patrullarban con armas largas y camuflados entre los municipios de Leyva y El Rosario.

Poco después de llegar al corregimiento, el 9 de julio, un panfleto amenazante firmado por el Frente Conquistadores del Su (sic)” de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia llegó  a los corregimiento de El Vergel y Esmeraldas donde señalaban que “quienes se interpongan nuestro camino serán objetivo militar de nuestras tropas”.

El municipio de El Rosario es una zona de amplia presencia militar y policial debido a la incursión  de grupos paramilitares que se disputan el  tránsito de estupefacientes en el pacífico colombiano.

Por su parte, Idalia Castillo Narváez era integrante de la Mesa Municipal de Víctimas en el municipio de Rosas, sur de Cauca. Las circunstancias de su muerte no son claras, pero según la Secretaría de la Mujer, fue torturada, abusada y asesinada.

“Las cosas fueron muy feas de acuerdo al reporte que nos entregan las autoridades, estamos al tanto de lo que acabe de pasar”.

Idalia Castillo Narváez era vicepresidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Bella Vista e integrante de la Mesa de Participación de Víctimas del municipio.

Las cifras respecto a los líderes asesinados varían dependiendo de la entidad y el tiempo en que se les mida; sin embargo, la realidad es innegable y los  líderes sociales están siendo amenazados, perseguidos y asesinados de manera continúa en país, sobre todo en zonas históricas del cultivo y tránsito de droga, donde se ubicaban anteriormente las Farc.

Cristian Delgado, coordinador nacional de la Comisión de Derechos Humanos del movimiento político Marcha Patriótica, asegura que ya van 74 miembros del movimiento asesinados desde su creación en 2012. Además, asegura que en los ocho meses del 2017 se han asesinado 74 líderes sociales y campesinos.

“El 50 por ciento de dichos crímenes se concentra en los departamentos del Cauca, Valle del Cauca y Nariño”.

Por su parte, el Defensor del Pueblo, Carlos Negret, denunció que la cifra desde el mes de enero de 2016 ha ascendido a 186 líderes sociales y campesinos asesinados y 52 fueron asesinados hasta julio de 2017. Alrededor de 500 han sido asesinados.