El psicólogo Rafael Santandreu publicó recientemente 'Les ulleres de la felicitat', un libro con métodos para potenciar la fortaleza emocional de las personas.
En una entrevista concedida al diario Vanguardia, el experto augura que, en pocos años, la mitad de la población podría sufrir neurosis, y se muestra trasgresor en temas universales como la muerte, el amor o la educación.
Aquí están los apartes de sus respuestas. En ellas también aseguró que lo mejor que puede hacer una persona es cambiar de pareja cada cinco años. Todo por la buena salud emocional.
-¿Cuáles son las bases sobre las que hay que sustentar una relación de amor sano?
-Una relación sentimental sana es aquella en la que tú le puedes decir a tu pareja: “te quiero mucho, pero no te necesito”. De todas maneras, pienso que entenderemos el amor sentimental del futuro como algo que será itinerante. Dicho de otra manera: en el futuro ninguna pareja pretenderá estar toda la vida con el otro. En realidad, eso es muy absurdo; las parejas deberían cambiar cada cinco años. Entiendo que, a día de hoy, este discurso suena como algo lamentable, pero el ser humano no está programado para tener una convivencia basada en la monogamia o en una pareja para toda la vida. Ha funcionado hasta ahora porque el hombre era poseedor de la mujer, pero esto no es una vida en pareja, es la vida de un amo con un esclavo.
-Desgraciadamente, hay otra cifra que también se ha incrementado; la de personas que no gozan de una buena salud mental. Según asegura en su libro, el índice supera ya al 30% de la población mundial. ¿Por qué nos estamos volviendo más neuróticos?
-Se calcula que en 2050 la mitad de la población será neurótica. Estoy hablando de que el 50% de la gente tendrá problemas para acudir al trabajo por culpa de la depresión y la ansiedad. ¡Es bestial! Esto ocurre porque tenemos una sociedad muy exigente, que nos hace ser locamente exigentes con nosotros mismos, con los demás y con nuestro entorno. La mente del ser humano no está preparada para tanta exigencia. Vivimos de una manera antinatural, con una cantidad de exigencias que no son sostenibles.
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Con información de Vanguardia
