El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acusó este miércoles a su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, de haber ordenado una supuesta incursión de guerrilleros colombianos en territorio ecuatoriano, en medio de una escalada de tensiones entre ambos mandatarios y una guerra comercial que desde el viernes tendrá aranceles del 100 %.
En un mensaje publicado en redes sociales, Noboa afirmó que “varias fuentes nos han informado de una incursión por la frontera norte de guerrilleros colombianos, impulsada por el Gobierno de Petro”. Sin embargo, el mandatario ecuatoriano no entregó detalles sobre el punto exacto donde habría ocurrido este hecho.
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El presidente Gustavo Petro, por su parte, respondió a las acusaciones a través de la misma red social. Rechazó los señalamientos e invitó a su homólogo a construir "la paz" en los territorios fronterizos.
Contexto de violencia y grupos armados
En los últimos años, la presencia de disidencias de las FARC se ha consolidado en zonas fronterizas de Ecuador. Entre ellas destacan el Frente Oliver Sinisterra y los Comandos de la Frontera, organizaciones dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal en distintos puntos del territorio.
Noboa ha catalogado como terroristas a estos grupos, así como a bandas criminales ecuatorianas, a las que responsabiliza por la peor crisis de violencia en la historia reciente del país, que registra más de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes al año.
En este escenario, el Gobierno ecuatoriano inició en febrero una guerra comercial contra Colombia, argumentando falta de control fronterizo frente al flujo de cocaína. La disputa escaló hasta la imposición de aranceles del 100 % que entrarán en vigor el 1 de mayo.
Además, desde inicios de marzo, las Fuerzas Armadas ecuatorianas han realizado bombardeos contra supuestos campamentos criminales en la frontera, con apoyo de Estados Unidos. Uno de estos artefactos cayó en un cultivo de coca en Colombia, elevando la tensión, aunque no detonó.
Choques políticos y nuevas acusaciones
El pulso diplomático se intensificó cuando Petro pidió la liberación de Jorge Glas, exvicepresidente ecuatoriano condenado por corrupción y recapturado tras un asalto a la Embajada de México en 2024.
Como respuesta, Noboa acusó a Petro de supuestos vínculos con José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de Los Choneros. El mandatario colombiano ha negado estas afirmaciones, mientras la crisis diplomática y comercial continúa escalando en medio de un complejo panorama de seguridad regional.
En paralelo, analistas advierten que la creciente tensión entre ambos países podría afectar el comercio bilateral, la cooperación en materia de seguridad y los esfuerzos conjuntos contra el crimen organizado. La frontera común, históricamente permeable, se ha convertido en un punto crítico para el tráfico de drogas y el movimiento de estructuras ilegales.
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Expertos también señalan que decisiones como los aranceles del 100 % podrían generar impactos en sectores productivos, encarecer bienes y aumentar la presión sobre economías locales en ambos lados de la frontera.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de este conflicto, ante el riesgo de una mayor desestabilización regional si no se logra un canal de diálogo efectivo entre los gobiernos de Ecuador y Colombia. La situación sigue en desarrollo y podría marcar un punto de inflexión en las relaciones bilaterales, especialmente si se mantienen las medidas comerciales y el cruce de acusaciones entre ambos mandatarios.
*Con información de EFE*
