A Linda Murphy, una joven de 28 años de Albuquerque, Nueva México, terminar con su novio no solo le produjo despecho también la condujo a la cárcel. Murphy fue conducida a prisión luego de que su exnovio la denunciara acoso extremo.
El joven recibió 77 mil llamadas, 1937 emails, 41.229 mensajes de texto, 217 mensajes de voz y 647 cartas. Según cuentan medios locales, la joven tomó anfetaminas y bebidas energéticas para no dormir y poder seguir llamando a su expareja.
Según el abogado de Williams Ryams -el acosado- “Él no ha podido dormir, trabajar o realizar su vida normal en ningún aspecto, por más de una semana, con problemas para pensar claramente y al borde de la depresión. Ahora solo queremos que la señorita Murphy reciba la atención médica que necesita, y que la ley la mantenga alejada de mi cliente”.
