Nueva York es un estado decisivo en la carrera por llegar a la Casa Blanca. Después de California, cuyas primarias se desarrollarán en junio, NY es el estado que más delegados otorga a la convención nacional.
Por el lado demócrata había 291 delegados en juego, mientras que por el lado republicano había 95.
Con el 86% computado, el magnate republicano, Donald Trump ganaba con el 60%. El gobernador de Ohio, John Kasich se alzaba con un 25% de votantes y el senador por el estado de Texas Ted Cruz obtenía solo el 14%. Así las cosas, al sumar más del 50 por ciento de los votos en todo el estado y en cada uno de sus distritos electorales, Trump se ganaría la mayoría de delegados.
La candidatura republicana de manera directa la obtiene el precandidato que obtenga 1237 delegados. EL magnate llegó a NY con 758 delegados, Ted Cruz tenía 553 y Kasich 145.
En la otra contienda, la del partido Demócrata, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, con el mismo porcentaje de votos escrutados, ganaba la contienda con el 57%, frente al 43% que obtenía Bernie Sanders.
Los precandidatos demócratas necesitan 2.383 delegados para obtener la candidatura directa. Clinton llegó a las primarias de Nueva York con 1.790 delegados y Sanders con 1.113.
Tanto Trump como Hillary sumarán la mayoría de delegados de NY a sus records y se perfilan como los dos candidatos que lucharán por ocupar la silla que deje el presidente Barack Obama, elecciones que serían en el mes de noviembre.
