El éxodo de los futbolistas sudamericanos en Ucrania

El éxodo de los futbolistas sudamericanos en Ucrania

21 de julio del 2014

La situación en Ucrania no es nada alentadora desde hace algunos meses que estalló un conflicto con tintes de guerra civil. La confrontación tocó naciones poderosas como Rusia, y en los últimos días Estados Unidos con el derribo del avión de Malaysia Airlines en el que murieron cerca de 300 personas. Ante el caos que se vive en el país de Europa Oriental, varios jugadores sudamericanos han decidido no regresar a clubes de la liga premier ucraniana.

Los brasileños Douglas Costa, Alex Teixeira, Dentinho, Fred, Ismaily, junto a los argentinos Facundo Ferreyra y Sebastián Blanco, han decidido no regresar al último campeón Shakhtar Donetsk. Los jugadores huyeron luego de la caída del avión malayo y planean no volver exigiendo que el club los ponga en venta.

Sin embargo, el magnate dueño del equipo más poderoso de Ucrania, Rinat Akhmetov, amenazó que de no regresar antes del sábado para asumir un juego amistoso frente a Olympique de Lyon, “van a sufrir las consecuencias”.

Para Akhmetov, el principal culpable de esta situación es el apoderado de los jugadores, el empresario iraní Kia Joorabchian. El magnate acusa al representante de “secuestrar” a los jugadores y advirtió que si incumplen el contrato con el equipo atigrado tendrán que pagar decenas de millones de euros para resarcir al propietario de sus pases.

Desde el club dijeron que el equipo no jugará como local en Donetsk, donde cayó el avión y lugar más neurálgico de la guerra separatista desde hace días. Shakhtar tiene planeado jugar en la ciudad de Kharkiv mientras se restablece la situación en su lugar de origen.

Pero el equipo de Kharkiv también afronta problemas similares. Aún cuando la situación bélica no es tan tensa en esta ciudad, jugadores argentinos del Metalist, club local, también prefirieron no regresar y quieren quedarse en su país antes de volver a Ucrania.

Uno de ellos es el reconocido José Sosa. El ‘Principito’, que jugó la final de la Champions League con Atlético Madrid en calidad de cedido, no quiere regresar al ‘infierno’ ucraniano. A él se le suman sus paisanos Jonathan Cristaldo y Alejandro ‘Papu’ Gómez.

El caos ucraniano amenaza con debilitar una liga que se volvió poderosa en base a dineros ante todo recogidos por la empresa gasífera en aquel país. Pero, hasta que no se restablezca la situación en Crimea y en toda la frontera con Rusia, es difícil pensar que los futbolistas vayan a jugar allá y los que están, ya se están yendo.