El Pacífico cree en el proceso de paz pero exige acabar con las bacrim

El Pacífico cree en el proceso de paz pero exige acabar con las bacrim

13 de Septiembre del 2015

El Pacífico colombiano, representado en varios sectores y comunidades que se reunieron en Buenaventura, Valle del Cauca, escucharon con atención, por parte de la oficina del alto comisionado de paz, los avances de los diálogos que se están llevando a cabo en La Habana con la guerrilla de las Farc y la mayoría planteó que aunque, al igual que todos los colombianos, anhelan la paz, las acciones de la guerrilla no son el problema de fondo de la ciudad llamada por muchos ‘el bello puerto del mar’.

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Hablando de actores del conflicto, en Buenaventura son las diferentes bandas criminales y delincuentes comunes, herencia directa del paramilitarismo, los que desde la desmovilización de estos últimos, han desangrado el puerto y le han creado la fama a esta ciudad de terriblemente peligrosa, así lo hicieron saber los líderes sociales que hablaron en el XVII Encuentro para la Paz (ERP) que se llevó en la ciudad los días 10 y 11 de septiembre.

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Este encuentro, y que es el último de un grupo de iniciativas que buscan, entre otros, dar a conocer los avances del proceso de paz adelantado en Cuba, se realizó con el apoyo de Ruta Pacífica de las Mujeres, la Red Nacional de Programas Regionales de Desarrollo y Paz (Redprodepaz), la Red de Iniciativas y Comunidades de paz desde la Base y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (OACP).

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El ERP sirvió para que el Gobierno, representado por Diego Bautista de la OACP, escuchara de frente las peticiones, las quejas y los diferentes puntos de vista de los hombres y mujeres de la Costa Pacífica. Los habitantes de Buenaventura exigieron no seguir trabajando sobre planes viciados por politiquería, corrupción y promesas incumplidas, para, en cambio, unir esfuerzos y hacerlo conjuntamente sobre la base de verdaderas acciones y proyectos encaminados hacia la creación de una paz que empiece a verse reflejada en los territorios dominados por los diferentes victimarios y los habitantes víctimas directas del conflicto, que en esta región ha sido fuerte.

Buenaventura 2

Pero no solo el paso y la permanencia de actores armados y delincuenciales han sido el problema de Buenaventura y sus alrededores. Aunque es una ciudad rica en agua, que aparte del mar la rodean casi 10 grandes ríos, no cuenta con agua potable para una extensa parte de la región. Los habitantes piden agua.

Buenaventura no tiene un hospital, “hay un par de centros de salud que los administradores locales hacen ver como hospitales pero que no cuentan con infraestructura para atender decentemente un paciente”, así lo denunciaron varias voces en el encuentro.

También denunciaron que en esta región no hay buena educación y, además, es un sector atacado y víctima de la corrupción local, hecho que se puede evidenciar con la captura, el pasado lunes, del alcalde de la ciudad, Bartolo Valencia, y varios de sus funcionarios por un desfalco al sector educativo que, según investigaciones, supera los tres mil millones de pesos.

La ciudad, que cuenta con el puerto fluvial más importante del país, que mueve en promedio, según la Dirección General Marítima, Dimar, la mitad de la carga del país, principalmente en importaciones, y que genera incontables ganancias de dinero, no genera el empelo que debiera generar para los locales, según líderes sociales.

En Buenaventura no hay empleo y ese ha sido uno de los principales factores para que en los barrios se creen pandillas que ven en el atraco, la extorsión y hasta en el asesinato su fuente de ingreso. La pesca, que fue una de las principales actividades económicas de la ciudad, debido a malas políticas, altos costos de producción y al ataque directo de los grupos armados hoy en día deja menos ganancias y los pescadores artesanales, cada día ven más disminuida la poca paga que reciben por la carga.

La paz, dijeron en Buenaventura, no llega a este territorio con la firma de un documento entre Gobierno y FARC. La verdadera paz llega a esta región cuando el Estado voltee a ver al ‘puerto del mar’ y empiece a depurar las verdaderas causas de la crisis política, social y de seguridad que desde hace algunas décadas soporta la ciudad.

Buenaventura 3

Buenaventura exige, para poder avanzar y lograr una verdadera paz territorial, saber dónde están sus desaparecidos. También volver al Congreso con líderes propios para que la ciudad sea más visualizada.

Líderes sociales de la ciudad indicaron que sin que el Gobierno cambie la política minera que se está llevando a cabo en la ciudad, el territorio, debido a esta actividad, de la que dicen está mal manejada, seguirá destruyéndose y también seguirán habiendo más muertos por el control de dichas tierras donde la minería ha sido permitida.

Así mismo los líderes indicaron que el Estado tiene que ayudarles a recuperar el territorio que los grupos alzados en armas le han arrebatado al pueblo para convertirlo en campo de sembradío y en laboratorios de producción de drogas ilícitas.

Además el mar, símbolo de los Bonaverenses y parte fundamental de su fuente de ingreso también ha sido peleado y utilizado por los actores armados; desplazando de ese territorio fluvial al pescador tradicional, obligándolo a alejarse de lo único que sabe hacer para mantener a su familia. El pueblo exige que en el trabajo hacia esa paz territorial se recupere este entorno.

Como conclusión del ERP, los asistentes al evento se reunieron en siete mesas temáticas desde donde expusieron sus puntos de vista, expectativas y propuestas sobre los temas analizados.

Los jóvenes pidieron mayor participación y voz en proyectos sociales y culturales. Las mujeres exigieron respeto el género. Los gestores culturales, por su parte, reclamaron un apoyo verdadero a su oficio y mayor presencia en espacios tanto locales como nacionales. Y todos, al unísono, exigieron respeto por su territorio, sus costumbres y su cultura, que ha sido vulnerada y atacada por los grupos alzados en armas, el empresariado y los ladrones de cuello blanco.