El Servicio Geológico de Estados Unidos registró un sismo de 5,8 grados en la costa este de Japón con epicentro a 63 kilómetros al noreste de Namie, prefectura de Fukushima, a una profundidad de 40,7 kilómetros.
Desde el pasado jueves cuando se registró un temblor de 6,5 y el sábado otro de 7,3 no ha dejado de temblar en el país. La catástrofe ha dejado 47 muertos, más de mil heridos, 95.600 evacuados que duermen en espacios públicos (colegios, bibliotecas), 8 desaparecidos, 8.400 hogares están sin luz y 94.000 sin agua.
Las autoridades están preocupadas por el llamado síndrome de clase turista, una afectación que impacta varios órganos vitales cuando el organismo no se acopla a una posición fija. Una mujer murió por cuenta del síndrome y los hospitales registran otros varios pacientes.
En Japón se han registrado más de 620 réplicas, la de mayor intensidad fue de 5,5 grados.
