En la prehistoria también se consumían drogas

En la prehistoria también se consumían drogas

18 de febrero del 2015

Según una investigación realizada por el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Valladolid en España, en la prehistoria, los seres humanos también se drogaban.  Lea también: Así vive un ‘dealer’ estrato seis

Según la investigación, en los tiempos prehistóricos los humanos se drogaban con opio y hongos.

Según el estudio que fue dirigido por la profesora Elisa Guerra Doce, hay evidencia que prueba el uso de la planta llamada betel al menos desde el año 2660 a.C. Esta planta contiene sustancias estimulantes y químicos que inducen la euforia, y aún en la actualidad se consume betel en algunas regiones de Asia.

El grupo de arqueólogos que realizó la investigación, hallo rastros de betel en un antiguo diente de un humano encontrado en la isla de Palawan en Filipinas.

Según Doce, si se rastrean los primeros usos de drogas recreativas, como bebidas fermentadas y plantas alucinógenas, hay evidencia de su uso ininterrumpido a lo largo de varios siglos e incluso milenios.

En diálogo con la revista científica Live Science la profesora Guerra señala que este nuevo estudio “reúne datos relacionados con el uso temprano de las plantas de drogas y bebidas fermentadas en todo el mundo”.

Según la investigación, hay evidencia del uso de otro tipo de drogas durante la prehistoria.

Hojas de coca: Las primeras evidencias de humanos masticando hojas de coca datan de 8000 años atrás, en el valle de Nanchoc en Perú, donde se encontraron restos de coca en los pisos, y en los dientes y pelos de los cadáveres.

Opio: restos fosilizados de opio de alrededor de mediados del sexto milenio a.C. fueron encontrados en Italia, cerca de Roma. Por otra parte, en esqueletos humanos del 4000 a.C. se descubrieron restos de semillas de amapola y rastros de opiáceos, mientras que algunas muestras de arte prehistórico retratan el uso de opio en ceremonias religiosas.

Alucinógenos: en la actualidad, el cactus de San Pedro, que tiene una gran concentración de mescalina, es utilizado en ceremonias religiosas y de curación, principalmente en tribus indígenas andinas, pero este estudio encontró pruebas del uso de este cactus como sustancia sicoactiva en una cueva del valle Callejón de Huaylas en Perú. El polen y los restos del cactus hallados datan de entre los años 8600 y 5600 a.C.

Señala que el uso de alucinógenos “en Mesoamérica se ha documentado, gracias al descubrimiento de los llamados hongos de piedra, que son pequeñas esculturas se asemeja a una seta. Las esculturas se han encontrado en numerosos sitios que datan de entre los años 500 aC y 900 dC en Guatemala, México, Honduras y El Salvador, según el diario”.