El mundial sigue siendo una caja de sorpresas. Esta vez, Alemania y Ghana se vieron las caras en el Estadio Castelao de Fortaleza y la expectativa por admirar el fútbol vistoso que mostraron los teutones en su goleada ante Portugal era alta. Por su parte, Ghana llegó necesitada de puntos luego de sucumbir ante Estados Unidos y no tuvo inconveniente alguno en enfrentar mano a mano a un gigante al que complicaron más de lo pensado.
Alemania asumió el rol protagónico del encuentro desde su comienzo aunque poco a poco los africanos se tomaron confianza para defenderse con tal precisión que le cerraron a su rival los caminos que conducían al gol. La actuación ghanesa no se limitó a defender, con hambre de victoria, las 'Estrella Negras' no se escondieron bajo los palos y llegaron con peligro en un par de ocasiones al arco de Manuel Neuer.
La primera parte concluyó sin goles pero no se hicieron esperar en la segunda mitad. Golpe por golpe, así se escribió este capítulo que ingresará en la historia mundialista. Al minuto 51, Mario Götze abrió el marcador luego de cabecear un centro preciso de Thomas Müller y desató la euforia en los aficionados alemanes, tanto así que un hincha ingresó al campo de juego sin generar problema alguno.
Alemania pegó primero pero la reacción ghanesa no se hizo esperar. Tres minutos después, André Ayew igualó las acciones con un gol calcado al alemán. El volante ghanés cabeceó un centro desde el costado derecho dejando como espectadores a los defensas teutones que sólo vieron cómo se igualó el partido.
Ghana aprovechó su momento en el partido y dio un golpe sobre la mesa. Tras una jugada colectiva, Asamoah Gyan marcó el segundo gol para Ghana al minuto 63 y la tensión pasó al banco alemán. Joachim Löw acudió a Miroslav Klose para salvar el partido y el goleador no defraudó.
Klose no dejó pasar la oportunidad de inscribir su nombre en la historia mundialista. Con el récord de máximo goleador de los mundiales entre los ojos, el delantero ingresó al campo de juego y en la primera pelota que tocó anotó el gol con el que alcanzó a Ronaldo y su marca de 15 goles.
Alemania se jugó al todo o nada. Con toda su artillería, los bávaros buscaron el gol de loa victoria en los minutos finales pero Ghana lo impidió. Tal cual lo hicieron a lo largo del partido, los africanos dieron todo por conservar el resultado y estuvieron muy cerca de la victoria con un contragolpe desaprovechado al minuto 92. El empate se perpetuó en el marcador pero más allá del resultado, este encuentro pasará a la historia gracias a Miroslav Klose.
Por: Sergio Jàcome
En Twitter: @Sergio_Jacome
