Futbolista colombiano, víctima de trata de personas

Futbolista colombiano, víctima de trata de personas

18 de octubre del 2013

Phil Jackson Ibarguen es protagonista de una de las más dramáticas historias de trata de personas en el mundo y su vida en los últimos cinco años lo llevó a vivir un calvario del que aún no se recupera.

Después de su pasó por Santa Fe, jugó en Pacos Ferreira de Portugal y otro equipo de segunda división de ese país. Tras cinco años en ese país,  un empresario lo vinculó al futbol de Bosnia Herzegovina donde atraído por unos dólares y la posibilidad de jugar en un equipo de primera, comenzó su drama.

En un comunicado del Ministerio de Trabajo se cuenta la pesadumbre del jugador colombiano: “Cuando jugaba en el Laktasi Fk, en Bosnia, luego fui traspasado al Celik, donde sólo me pagaron cuatro meses de salario, pese a tener un contrato firmado por año y medio. Luego me trasladaron al Sloboda, donde la situación fue peor, pues no recibía salario sino reconocimientos parciales que no me permitían asumir gastos de mantenimiento de mi hogar”.

Jackson se casó en Bosnia y actualmente es padre de dos hijos de cuatro y dos años. Durante su tiempo de permanencia (agosto de 2008 a febrero de 2013)  ninguno de los clubes profesionales de fútbol le cumplió con la totalidad de los salarios.

Para Lina Arbeláez, Coordinadora del Grupo de Equidad Laboral del Ministerio del Trabajo, “a Jackson le vulneraron sus derechos de locomoción, a la libertad de actuación y determinación, afectando así su dignidad y convirtiéndolo en una víctima de la trata de personas”.

Y aunque cuenta con el apoyo de la Fundación Esperanza, aún no ha logrado reunir el dinero que requiere para tramitar las visas para traer a vivir al país a su familia. Ni siquiera cuenta con elementos deportivos para entrenar, termina el comunicado de prensa del ministerio.