Un informe parlamentario realizado por el diputado Jovair Arantes, recomendó este miércoles abrir un juicio de destitución contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff, por maquillaje de las cuentas públicas.
El diputado se mostró a favor de la "admisibilidad jurídica y política de la acusación, y por la consecuente autorización para la instauración, por el Senado Federal, del proceso por crimen de responsabilidad” de la mandataria, señala el informe que debe ser aprobado por esta comisión de 65 parlamentarios.
El informe de 188 páginas, considera que “la denuncia reúne todas las condiciones jurídicas y políticas” para ser admitido.
"La magnitud y el alcance de las violaciones practicadas por la presidenta de la República constituyeron un grave desvío de sus funciones, con perjuicios a los intereses de la nación (...). Tales actos justifican la apertura excepcional del mecanismo de impeachment", subraya.
Si los diputados deciden seguir con el proceso, la palabra la tendrá al pleno de la Cámara de Diputados el lunes 18, que por mayoría simple decidirá si archiva la causa o inicia lo que sería el propio juicio político.
Para que el impeachment prospere, debe contar con el apoyo de un mínimo de 342 de los 513 miembros de la cámara (dos tercios). Y si éste también la aprueba, por mayoría simple, Rousseff sería separada de su cargo por un máximo de seis meses, en espera del veredicto final, que estará igualmente en manos del Senado.
De ser aprobada su destitución, la mandataria deberá separarse del cargo hasta que concluya el proceso, para el cual habrá un plazo de 180 días, y en ese período sería sustituida por el vicepresidente Michel Temer.
