“La danza descubre nuevos mundos que no rivalizan”

“La danza descubre nuevos mundos que no rivalizan”

10 de Noviembre del 2015

El folclor, los ritmos urbanos y el baile clásico se reúnen hasta el 14 de noviembre en la II Bienal Internacional de Danza de Cali, una ciudad que vibra tradicionalmente al compás de la salsa, pero que en estos días descubre otros mundos artísticos venidos de diferentes lugares.

El evento de apertura de la Bienal, “En Cali se baila así”, tuvo lugar en el bulevar del río que atraviesa esta cálida ciudad, la tercera más grande de Colombia y capital del departamento del Valle del Cauca y con uno de los porcentajes de población negra más grande de Latinoamérica.

“Lo mejor de la danza se reúne en Cali no solo para mostrar lo que nosotros hacemos, sino para confrontarlo con los movimientos que se suceden en el resto del mundo”, dijo la ministra colombiana de Cultura, Mariana Garcés, quien apuntó que “a Colombia le hacía falta una bienal de danza y qué mejor” que en esta ciudad.

Para la presidenta de la Bienal, Amparo Sinisterra de Carvajal, este es el “evento central para el desarrollo de la danza que descubre nuevos mundos que no rivalizan”.

“No hay fronteras, solo nuevas fuerzas. Basta con dejarse seducir y bailar”, añadió.

A orillas del cauce del río Cali, los dos finalistas de cada una de las categorías del concurso intercomunas, el cual se celebró en el primer trimestre de 2015, presentaron sus respectivos espectáculos ante un público cada vez más mayoritario, atraído por los movimientos y el incesante ritmo de las compañías

El folclor vino de la mano de la Fundación artística Danza y la Folk Fundación Raíces Folclóricas, mientras que la salsa fue presentada por las escuelas Pioneros del Ritmo y Swing Latino.

La danza urbana, uno de los ejes fundamentales de esta edición con el que se busca legitimar aún más el festival entre la población caleña, cada vez más identificada con estos ritmos, expresó su carácter transgresor por medio de las escuelas “Drivers Crew” y “The Black Widows”.

Estos grupos ganadores del concurso intercomunas han recibido apoyo económico y asesorías técnicas para engalanar este acto de apertura de la Bienal que en esta edición tendrá cuatro ejes fundamentales: ritualidades, afrocontemporaneidad, ciudad y experimentación y tradición mezclada con elementos modernos.

De las vueltas imposibles de la salsa caleña, las piruetas del “street dance” y la mirada fija de las parejas de bailes folclóricos, la Bienal tomó un cariz más místico con la compañía francesa Wang Ramírez.

El Teatro Jorge Isaacs fue testigo del lenguaje coreográfico único de Honji Wang y Sébastien Ramirez, quienes sorprendieron al respetable con su espectáculo Borderline.

El dúo creativo, tan diferentes en sus orígenes como compenetrados encima del escenario, hizo una exhibición de danza aérea a través de la cual indagó en las profundidades de las relaciones humanas y su convivencia con el resto de fuerzas de la naturaleza.

Boderline fue ideado gracias a los testimonios reales de amigos y conocidos, quienes inspiraron la obra final materializada en la danza fugaz y misteriosa de Wang y Ramirez y cuyas voces se escuchan en algunos momentos del espectáculo.

La Bienal Internacional de Danza de Cali es una iniciativa que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura y la Alcaldía de la ciudad y a la asistirán 26 compañías de danza nacionales y 12 internacionales.

Entre los invitados internacionales destacan la compañía española de flamenco de Manuel Liñán, la danesa Grandhoj Dans, el grupo “Les Grands Ballets Canadiens” de Montreal (Canadá) y el Elenco Nacional del Folclore de Perú, entre otros. EFE