Los cinco puntos débiles de la mujer en el sexo

Los cinco puntos débiles de la mujer en el sexo

14 de Enero del 2014

A la hora de tener sexo todo hombre se pregunta ¿lo estoy haciendo bien? Otro de los interrogantes es ¿cuál será su punto G? todas esas dudas pueden quedar en el pasado si se atacan los cinco puntos más erógenos de la mujer según indicó la revista Men’s Health.

El primer punto débil de ellas es sin duda los labios. Un buen beso puede despertar toda la libido de la dama, siempre y cuando se combinen la dulzura y la dominación. Un mordisquito no está de más y puede llevar a la mujer a deseos insospechados, según lo afirma el sexólogo Miguel Ángel Cueto.

La química también se desata a la hora de besar el arco de la mandíbula, o así lo asegura Thomas Swift, presidente de la Academia Norteamericana de Neurología. Según el doctor, besos y estimulación en esta parte del cuerpo desata endorfinas que la harán sentir segura y dispuesta a mucho más.

En todo momento, jamás se deben dejar de lados los besos apasionados. Nada que genere más pasión que un beso de lengua y allí, hay que hacerlo con delicadeza para liberar serotonina y dopamina que allí se encuentran ocultas. Para un mayor éxito se debe estimular desde la punta de la lengua hasta el fondo, lo que hará que el sexo se emparente más con el amor.

El cuarto lugar que más las excita es la clavícula. Creer que por ser una zona ósea hay que dejarla de lado, es un error que no se puede cometer. Recorrerla con las manos, la lengua o cualquier punto de la piel, desatará sus fantasías al clímax pero no hay que olvidarse del centro de la clavícula, eso si las enloquece, afirma el sexólogo.

Por último, el cuello. Dar besos en el cuello es un peaje necesario antes de consumar el acto sexual, pero hacerlo de la manera debida garantiza el éxito futuro. Jugar con los cabellos de ella y su cuello, sobretodo en la nuca, puede hacerlas sentir el doble gracias a la unión de varios tejidos. Con todos estos consejos, no hay manera que falle a la hora de hacer el amor con su pareja.

Fuente: Men’s Health