Hace una semana el país estaba preparándose para darle el Sí o el No a los acuerdos logrados entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, durante más de cuatro años de conversaciones en La Habana. Al final de la jornada, a partir del boletín No. 8 de la Registraduría Nacional, se impuso el No y fue la decisión democrática que logró la victoria, aunque haya sido por un escaso margen.
Al cabo de los resultados nadie sabía qué hacer. Los del Sí, liderados por el presidente Juan Manuel Santos, no se esperaban el resultado adverso y los del No, en cabeza del senador Álvaro Uribe, tampoco tenían fe en ganar el plebiscito. Las encuestas, que fueron rechifladas al final de la jornada por la opinión pública, siempre evidenciaron que el Sí ganaría y por un amplísimo margen.
Las declaraciones que se oyeron de lado y lado mostraron, a parte de la alegría y la tristeza, que el país, ni sus líderes políticos, podían echarle más leña al fuego y los mensajes que con inteligencia social enviaron, fue de calma, esperanza y unión para buscar una salida de la guerra con las Farc y un llamado urgente a la paz.
El Presidente Santos acompañado de su equipo de negociadores del acuerdo de paz, humildemente reconoció la derrota del Sí y en tono cordial invitó a los vencedores de la jornada para sentarse a dialogar sobre el acuerdo y sobre cómo plasmas sus ideas y sus puntos en contra sobre el papel.
Por su parte Uribe, desde una de sus fincas en Antioquia, también acompañado por sus más cercanas fichas, una hora después hizo su declaración. El expresidente convidó al presidente Juan Manuel Santos a continuar con el proceso de paz, pero donde se incluya a las personas que no están de acuerdo con lo pactado previamente con el grupo al margen de la ley. El exmandatario pidió ser parte de un pacto nacional por la paz en el que estén incluidos los del Sí, los del No y los que no votaron.
La semana que siguió a la votación del plebiscito fue tensa. Pasaron hechos históricos y trascendentales para el país.
Lunes:
A primera hora del lunes el jefe negociador de los diálogos de paz por parte del gobierno, Humberto de la Calle, puso su carta de renuncia sobre la mesa. De la Calle asumió políticamente la derrota del plebiscito y le dijo al Presidente Santos que su puesto estaba a la orden.
Santos se reunión con los líderes de partidos políticos de la Unidad Nacional que le mostraron su apoyo al proceso de paz. En esta reunión el mandatario indicó que De la Calle seguiría siendo su hombre en La Habana, así ratificó a todos sus negociadores de paz.
El uribismo y los sectores que apoyaron el No también se reunieron para hablar del proceso de paz y de la manera en la que tendrían que buscar la paz con las Farc, sobre la base de lo que ya esta negociado.
El expresidente Uribe propuso buscar un mecanismo para avanzar en una amnistía de los integrantes de las Farc que tengan delitos amnistiables.
Martes:
Los jefes negociadores de las Farc y Gobierno adelantaron reuniones en La Habana con el fin de analizar la situación de los acuerdos tras haber perdido el Sí en el plebiscito.
Gina Parody, la ministra de Educación, quien había pedido una licencia para hacer campaña por el Sí en el plebiscito, presentó su renuncia a la cartera de educación. El Presidente la aceptó.
El senador Álvaro Uribe llamó telefónicamente al Presidente Santos para pedirle una cita. La reunión quedó pactada para el siguiente día a las 11:30 de la mañana.
El Presidente Santos dijo que el Cese al fuego con las Farc iba hasta el 31 de octubre. Esta declaración se da porque el la negativa al plebiscito dejaba sin piso el cese al fuego bilateral que técnicamente había quedado pactado hasta el día de la votación, porque de haber ganado el Sí, el cese estaba inmerso en la implementación del acuerdo.
Miércoles:
El expresidente Andrés Pastrana se reunió con el Presidente Santos en Palacio. Fue una reunión corta en la que hablaron de cómo se tendría que trabajar entre el Si y el No para lograr la paz.
A las 11:30 se dio la reunión entre el senador Álvaro Uribe y el Presidente Santos. Uribe llegó con su equipo del No y Santos por su parte lo recibió también con parte de su equipo del Sí. La reunión duró más de cuatro horas.
Según Santos, que dio declaraciones minutos después de terminada la reunión, llegaron a la decisión de crear una comisión que trabajará en pro de la paz y que esta iniciará actividades al siguiente día.
Aunque las Farc apludieron las reuniones entre los opositores a los acuerdos y el gobierno, desde la La Habana dieron a conocer que los acuerdos logrados no tendrían cambios.
Miles de estudiantes, acompañados por gremios y personas que se sumaron a la iniciativa, marcharon por la paz en Bogotá y otras trece ciudades del país.
Jueves:
Un golpe recibió el Uribismo y la campaña del No por el plebiscito luego de que el gerente de la campaña, Juan Carlos Vélez, excandidato a la alcaldía de Medellín, diera una entrevista al diario La República en la que contó secretos oscuros de cómo se adelantó la campaña para ganar las votaciones en el plebiscito.
El senador Álvaro Uribe, molesto por lo respondido por Vélez, lo regañó en público y contradijo sus respuesta.Al final del día Juan Carlos Vélez renunció al partido.
Santos le pidió celeridad a las comisiones creadas en la reunión con el uribismo, para llevar adelante la implementación del acuerdo de paz.
Viernes:
El presidente Santos obtiene el Nobel de Paz. A pesar de no haberse logrado el apoyo del pueblo colombiano para la validación de las acuerdos con las Farc, el mandatario recibe el galardón por sus esfuerzos para acabar con la guerra que durante 52 años se ha sostenido con las Farc y que ha dejado más de 2o mil muertos.
Oposición, líderes mundiales, y las Farc, felicitan al mandatario nacional por obtener el Nobel. Todos al unísono dicen que este es un reconociemiento a Colombia y un espaldarazo para que el proceso continúe.