Oleoducto Caño Limón-Coveñas lleva 56 días paralizado

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Oleoducto Caño Limón-Coveñas lleva 56 días paralizado

26 de julio del 2017

El oleoducto Caño Limón-Coveñas es una de las principales arterias para el transporte y exportación de petroleo colombiano.Sin embargo, desde el 30 de mayo a la fecha se han detectado y retirado 17 válvulas ilícitas y  registrado ocho atentados en su contra.

Desde el pasado 30 de mayo el bombeo de crudo se suspendió cuando se presentó un derrame de crudo en la vereda Cerro Madera en Tibú, Norte de Santander por la instalación de una válvula ilícita.

Para atender la emergencia se activó el plan de contingencia en el oleoducto Caño Limón-Coveñas.

El más reciente de los ataques contra la infraestructura Caño Limón-Coveñas se registró el 21 de julio en la vereda La Granada, municipio de Saravena, departamento de Arauca, cuando se produjo una rotura del sistema y un derrame de crudo en un área de unos 2.500 metros cuadrados, que afectó el suelo y capa vegetal.

Los atentados y la instalación de conexiones ilícitas a lo largo del oleoducto han dejado una afectación ambiental de 13.300 metros cuadrados en 2017. Con corte al mes de mayo, estas acciones ilegales han provocado el derrame de 11.064 barriles de petróleo y el hurto asciende a 100.000 barriles.

En un comunicado oficial, la empresa Ecopetrol rechazó “estas acciones ilícitas que ponen en riesgo la vida e integridad de las personas, atentan contra el Derecho Internacional Humanitario, afectan gravemente el medio ambiente y el bienestar de las comunidades, así como el normal desarrollo de las actividades petroleras”.

Las labores de reparación del oleoducto se han retrasado debido a los continuos hostigamientos con disparos a los helicópteros que transportan el personal, así como la incineración de maquinaria e instalación de minas antipersona en algunas zonas donde se han cometido los robos.

En lo corrido del año se han registrado 38 ataques al sistema de transporte de petroleo en Arauca, Boyacá, Cesar y Norte de Santander; y de este último departamento se han identificado y retirado 27 válvulas instaladas para el hurto de crudo.

En 2017 las acciones ilícitas contra el oleoducto han dejado una afectación ambiental de 13.300 metros cuadrados. Con corte al mes de mayo, han provocado el derrame de 11.064 barriles de petróleo y el hurto asciende a 100.000 barriles.

Según los primeros reportes, este ataque no ha afectado fuentes hídricas en esta sección del país.