Pánico en Europa por cierre de bancos en Grecia

Pánico en Europa por cierre de bancos en Grecia

29 de junio del 2015

Gran preocupación ha causado en los países que integran la Unión Europea la crisis económica de Grecia, y que ha hecho cerrar los bancos en ese país.

Sin embargo, el Gobierno alemán aseguró que “no hay ningún motivo para preocuparse” por el posible impacto de la crisis de Grecia en ese país, ya que representa sólo una pequeña parte de la economía europea, y dudó de que pueda haber un “giro radical” en la situación antes de expirar el programa vigente de ayudas.

En una rueda de prensa en Berlín, el portavoz del Ministerio de Finanzas, Martin Jäger, quiso despejar las dudas de los ciudadanos ante la evolución de la crisis griega y recordó el caso del control de capitales que se aplicó e Chipre, que tampoco tuvo repercusiones para los ciudadanos y ahorradores alemanes.

Sin embargo, otra situación viven los ciudadanos griegos, quienes viven momentos de incertidumbre en el primer día de corralito, tras la publicación de un decreto gubernamental que establece el cierre de los bancos y la Bolsa hasta el siete de julio y limita la retirada de efectivo a los 60 euros diarios.

Los cerca de 5.500 cajeros automáticos han empezado a funcionar de manera gradual como se preveía, doce horas después de la publicación del decreto.

A estas horas en muchos cajeros de Atenas se habían formado ya algunas colas a la espera de su apertura.

El ministro de Protección Ciudadana, Yanis Panusis, ha pedido a la población que mantenga la “paz” y la “calma” ante el cierre de los bancos.

A lo largo del día, varios ministerios han ido publicando documentación con información sobre la imposición del control de capitales.

Además, el Gobierno ha anunciado que los viajes en transporte urbano serán gratuitos en Atenas durante esta semana en la que estará vigente el corralito.

El decreto precisa que se mantiene abierta la posibilidad de pagar con tarjeta así como todas las transacciones nacionales por internet.

Los pagos al extranjero, en cambio, quedan limitados a las necesidades urgentes, como el abono de facturas médicas o la compra de medicamentos.

Para examinar las transacciones permitidas fuera de Grecia, se creará una comisión que dará el visto bueno a cada operación.

Las medidas no se aplican a los turistas, quienes pueden realizar transacciones y retiradas de dinero utilizando las tarjetas de crédito o débito emitidas en sus países de origen.

El decreto excluye de las restricciones el pago de las pensiones, pues el corralito tiene lugar el día en que la mayoría de los jubilados debe cobrar su pensión.

De otro lado, el Banco Nacional Suizo (BNS) anunció que intervino en el mercado para intentar frenar la revalorización del franco, una de las monedas que se ha convertido en “divisa refugio” ante la inquietud por la situación en Grecia.

Cuando el 15 de enero pasado el BNS abolió la tasa fija de 1,2 francos por cada euro, ya advirtió de que, en caso de “necesidad”, intervendría en el mercado para “ayudar” al franco.

Según afirmó en un acto público el presidente de la institución emisora Thomas Jordan, estas condiciones de inestabilidad se han dado ahora, por lo que el BNS ha intervenido.

“La situación en Grecia justifica la intervención”, se limitó a decir Jordan, quien recordó que es la primera vez que esto sucede desde enero.

Jordan no dio detalles sobre el tipo ni sobre la duración de la intervención, ni sobre si habrá nuevas acciones al respecto.

Solo indicó que, a pesar de que la revalorización del franco no es buena para la economía suiza, sigue estando justificada la erradicación de la tasa fija.

Se prevé que, mientras prevalezca la incertidumbre sobre un eventual acuerdo entre Atenas y sus acreedores, el flujo de dinero hacia el franco seguirá aumentando. Con información de la agencia de noticias EFE.