Tras 12 días de bloqueos y desmanes a lo largo y ancho de Colombia, los representantes de la Cumbre Agraria Étnica, Campesina y Popular y el Gobierno Nacional, reunidos en Santander de Quilichao (Cauca), suscribieron acuerdos para levantar el paro agrario.
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Justicia, protección individual, garantías, paz, medio ambiente, participación, pueblos indígenas, derechos humanos, víctimas, campesinos, comunidades y afrodescendientes son algunos de los puntos que se pusieron sobre la mesa para llegar a la decisión de conjurar las movilizaciones.
Sin embargo los diálogos entre las partes continuarán con el fin de hacerle seguimiento a lo pactado. “Los acuerdos se firman, pero el proceso de negociación continua”, aseguró Marilén Serna, vocera nacional de la Cumbre Agraria.
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De esta manera, será el próximo 17 de junio cuando se instale una mesa de negociación en Bogotá, según lo confirmó el Gobierno, para conversar sobre la relación entre el campo y la ciudad. Se estima además que el 22 de este mismo mes se desarrolle un encuentro con el presidente Juan Manuel Santos.
“Se firmaron 12 actas y tenemos que establecer un mecanismo que nos permita dar cuenta de sus avances", dijo Yimmi Moreno, vocero de la Cumbre Agraria.
Por parte del Gobierno, los ministros del Interior y de Agricultura, Juan Fernando Cristo y Aurelio Iragorri, se refirieron a lo acordado como garantía de paz.
"El trabajo que se pueda hacer con las comunidades indígenas y campesinas nos permitirán garantizar una paz estable y duradera acabando con la desigualdad", manifestó el titular de la cartera política.
Las protestas adelantadas en las últimas dos semanas estuvieron marcadas por la muerte de tres indígenas, que según las autoridades no se enfrentaban a miembros de la Policía. Sin embargo, las comunidades solicitan indemnizaciones para las familias de ellos.
Además el comercio y los transportadores fueron unos de los sectores más afectados, especialmente en los departamentos de Nariño y Cauca, donde se estiman pérdidas por más de $102.000 millones.
