Vencer o morir. Era la consigna de uruguayos e italianos en su entrada a la Arena das Dunas de Natal. La 'Azurra' alcanzaba su tiquete a octavos de final con un empate, en tanto a los charrúas necesitaban de un triunfo para acceder a esta instancia.
Empezó el juego y con él un primer tiempo en el que Italia intentó ser más ofensivo que el equipo uruguayo, pero no lograron ser efectivos y abrir el marcador, además el juego fuerte de los italianos, fue una 'figurita repetida' durante el partido, destacándose una brutal falta de Mario Balotteli sobre Álvaro Pereira que le costó una tarjeta amarilla y una suspensión para el siguiente patio por acumulación de tarjetas.
El segundo acto del juego inició y el papel protagónico le perteneció al juego de fuerte y si se quiere sucio de los dos equipos. Primero Italia, luego de una fuerte entrada de Claudio Marchisio al volante uruguayo Egidio Arévalo Ríos que le costó una expulsión. Más tarde, Luis Suárez, fue el protagonista al morder a Claudio Marchisio en el hombro salvándose de una expulsión clara. El juez mexicano no lo vio, pero las cámaras sí.
El encuentro estaba a punto de finalizar y el empate clasificaba a los italianos pero al minuto 81, Gastón Ramírez ejecutó un tiro de esquina que fue cabeceado por Diego Godín, quien mandó el balón al fondo de la red y así estallar en júbilo y alegría porque el equipo celeste se instalaba en los octavos de Final.
Esta vez, quien venció fue Uruguay, gracias a su tradicional 'garra charrúa' que todavía le permite soñar con una buena presentación en este mundial e intentar emular lo que hicieron hace 64 años, el famoso Maracanazo.
Por: Fabio Torres
En Twitter: @Faantoro
