Colombia evitará cumbre de Unasur y Maduro insiste en ‘cara a cara’ con Santos

Colombia evitará cumbre de Unasur y Maduro insiste en ‘cara a cara’ con Santos

1 de septiembre del 2015

La canciller colombiana, María Ángela Holguín, dijo que no acudirán a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) si el organismo no convoca una reunión de cancilleres esta semana para abordar la crisis fronteriza con Venezuela.

“Si esta semana no es (la reunión de) Unasur, ya no creemos que valga la pena”, dijo Holguín a la emisora Blu Radio, donde destacó que la prioridad de Colombia era dar a conocer lo que estaba ocurriendo en la frontera y que eso ya se logró el lunes en la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Ya los países miembros de Unasur conocen lo que está pasando y si no es esta semana no vamos a estar en la reunión de Unasur“, zanjó la ministra.

La Unasur decidió este lunes aplazar una reunión extraordinaria de sus cancilleres, prevista para el próximo jueves, ante la imposibilidad de que acudiera la representante de Venezuela, Delcy Rodríguez, que se encuentra en China.

En tanto, la OEA rechazó el lunes celebrar la reunión de ministros de Exteriores propuesta por Colombia ante lo que considera una “grave crisis humanitaria” con “deportaciones arbitrarias y maltratos” a sus ciudadanos por parte de Venezuela.

Ante el varapalo diplomático, Holguín dijo hoy sentirse “sola” en la crisis que sacude la frontera colombo-venezolana, que se mantiene cerrada parcialmente desde hace trece días por orden del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

“Me siento sola, acá se violan los derechos humanos y nada pasa (…) si no convoco reunión de cancilleres, piensan que el problema no es tan grave, pero si esta región no se da cuenta de lo que está pasando entonces sí es más complejo”, declaró la canciller a la emisora Caracol Radio.

Holguín reveló que Maduro, quien según Colombia no ha atendido las llamadas del mandatario Juan Manuel Santos para tratar el tema, “ha enviado varios mensajes a través de Panamá” para programar un futuro encuentro de alto nivel.

“Me imagino que uno está destinado a que los problemas solo se arreglan bilateralmente”, comentó la jefa de la diplomacia colombiana.

Ahora, Colombia estudia si acudir a las Naciones Unidas, aunque Holguín precisó que antes de tomar cualquier decisión se reunirá con los organismos de la ONU que visitaron la zona fronteriza para conocer su percepción.

Un tramo de la frontera entre ambos países está cerrada desde el 19 de agosto por orden del presidente venezolano, Nicolás Maduro, como parte de una campaña contra el contrabando y supuestos paramilitares, que incluyó la declaración del estado de excepción en seis municipios y la deportación de más de mil colombianos.

Según el informe que las entidades la ONU entregaron al concluir su visita, al menos 10.000 personas han retornado a Colombia por miedo en los últimos trece días, en tanto que “otras 1.100 han sido deportadas”.

Entre Colombia y Venezuela permanecen cerrados actualmente cerca de 160 kilómetros de límite fronterizo de los 2.219 kilómetros totales entre ambas naciones.

Panamá, del voto sorpresa al llamado al diálogo

El presidente panameño, Juan Carlos Varela, llamó a sus colegas de Colombia y Venezuela a celebrar “cuanto antes” una reunión que permita avanzar en la solución del conflicto bilateral y evitar así “una crisis humanitaria en la frontera” entre ambos países.

Varela reiteró el ofrecimiento de Panamá para ser el escenario de esa cita “bilateral de los jefes de Estado” colombiano y venezolano, aunque expresó que lo importante no es la sede del encuentro sino que se celebre pronto.

“Esa reunión debe ser la prioridad (…) hago un llamado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y al de Colombia, Juan Manuel Santos, para que se sienten lo antes posible (…) y que se solucione para evitar una crisis humanitaria en la frontera” entre ambos países, afirmó el gobernante panameño.

Varela explicó que ha conversado del asunto con Maduro, quien se mostró “de acuerdo” con la propuesta panameña, por lo que Panamá espera “que se comunique con el presidente Santos y que la reunión sea lo antes posible”.

“Para mí no es importante que (el encuentro) sea en Panamá”, insistió el mandatario, quien dijo que su Gobierno mantiene conversaciones tanto con Venezuela como con Colombia, puesto que tras dialogar con Maduro hicieron “una llamada inmediata al presidente Santos”.

Panamá sorprendió en la sesión extraordinaria de la OEA al abstener su voto para que el organismo convocara a un encuentro de cancilleres, como solicitó Colombia, para tratar de zanjar la crisis bilateral con Venezuela. El país centroamericano había anunciado su voto a favor de la solicitud de Bogotá, pero al momento del veredicto cambió de posición de forma sorpresiva.

Maduro, desde China, dice que espera acordar reunión con Santos

Desde Pekín, donde realiza una visita de Estado, el presidente Nicolás Maduro dijo estar “ansioso” por sostener una reunión “cara a cara” con el presidente Juan Manuel Santos en el seno de Unasur, donde está dispuesto a “exponer todas las pruebas que tengo de la guerra económica contra la moneda venezolana”.

Venezuela, que sí ha aceptado una reunión de cancilleres de la Unasur sobre esta crisis, y solicitó su aplazamiento para el 8 de septiembre, rechazó que el tema sea discutido en la OEA al considerar que ese organismo tiene una “lamentable y frustrante historia ante situaciones complejas entre los Estados miembros”.

Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina y Brasil secundaron a Venezuela en esa postura y defendieron que Unasur es el foro donde debe abordarse esta crisis porque, a su juicio, se ha demostrado más eficaz que la OEA ante los conflictos en la región.

Dentro de los apoyos de Colombia se encuentra Estados Unidos, cuyo Departamento de Estado emitió un comunicado en el que “apoya los esfuerzos de Colombia y Venezuela para resolver el conflicto diplomáticamente” aunque advierte que “instamos a que se preste especial atención al empeoramiento de la situación humanitaria en la frontera. Respetamos la importancia de fronteras seguras y la migración segura y ordenada. Sin embargo también creemos que las deportaciones deben realizarse de conformidad con la ley internacional, respetando los derechos humanos de todos los involucrados y en coordinación con el país que los recibe”.

Con información de Agencia EFE, diarios venezolanos y el Departamento de Estado de EE.UU.