¿Debía Santos suspender gira europea para enfrentar crisis por las Farc?

¿Debía Santos suspender gira europea para enfrentar crisis por las Farc?

16 de junio del 2015

No se sabe con certeza si la gira del presidente Juan Manuel Santos por Europa estuvo a punto de ser cancelada. Lo cierto es que su permanencia en el viejo continente, mientras que en el país las Farc arreciaban sus ataques contra la infraestructura y la fuerza pública, hizo a muchos pensar si pesaba más la actividad diplomática que la presencia del comandante en jefe en un momento de evidente guerra.

El debate lo encendió el expresidente Andrés Pastrana, quien dijo que los recientes ataques guerrilleros en Nariño y Putumayo debieron haber provocado que el mandatario suspendiera su periplo por Europa y regresara a encarar la crisis.

“Es importante que el presidente se apersone directamente porque estamos viendo en las últimas semanas hechos muy difíciles que deben conllevar a que se replantee la estrategia de negociación”, manifestó Pastrana a RCN radio.

Pastrana dijo que cuando él fue mandatario y estaba de gira por Venezuela, debió suspender la visita cuando las Farc atacaron Mitú (Vaupés). “Cuando yo estaba de viaje y pasaba algo así, me devolvía”, añadió el líder conservador.

Justo durante la ausencia de Santos las Farc arreciaron sus ataques contra la infraestructura, población civil y fuerzas armadas del Estado. El hecho más notorio fue el asesinato en Nariño del teniente coronel Alfredo Ruiz y el patrullero Juan David Marmolejo, víctimas de un ataque con explosivos cerca de Ipiales, y quienes fueron rematados con tiros de gracia, acto que es considerada una violación evidente al Derecho Internacional Humanitario.

El asesinato del teniente coronel Alfredo Ruiz es uno de los golpes más fuertes a los altos mandos policiales del sur del país, propinado durante los actuales diálogos.

Ante el calor del ataque, se sugirió que Santos desde Europa debería ordenar una suspensión de la mesa de diálogos en Cuba, como sucedió cuando las Farc retuvieron al general Rubén Darío Alzate en Chocó, a finales del año pasado.

En días recientes, mientras Santos adelantaba su agenda en Europa, los rebeldes ejecutaron más de una decena de acciones terroristas que ensombrecieron el apoyo al proceso por parte de la opinión.

Presidente Juan Manuel Santos y El Papa Francisco

La audiencia con el Papa Francisco fue una voz de aliento para mantener los diálogos, pese a la oleada de ataques de las Farc.

Dentro de los más graves actos de esta escalada violenta se destacan bombardeos a torres de energía en Medina (Cundinamarca) el pasado viernes. El sábado se produjo un ataque con una granada en un parque del Rosario, Nariño. En esos instantes también una granada lanzada por las Farc en un lugar concurrido de Buenaventura, dejó 16 personas heridas.

El domingo las Farc incursionaron de nuevo en Rosario, municipio en el que explotó un artefacto en el comando de carabineros. El mismo día, un explosivo detonó en la base militar de Puerto Balín, en el municipio de Calamar (Guaviare), así como la explotación de otro en Orito, (Putumayo), en un edificio de servicios petroleros.

De otro lado, este lunes festivo se registraron combates entre uniformados del Ejército y las Farc en zona rural de la población de Florida, (Valle).

Esto se suma al castigo terrorista de las Farc en Putumayo, que la semana pasada produjo uno de los crímenes ambientales más deplorables de las últimas décadas, con la voladura de un oleoducto y la orden subversiva de derramar tanques de petróleo cerca de cuencas hídricas y bosques.

Ante la oleada armada, el presidente desde Europa resolvió por condenar los ataques y ordenar a los negociadores de paz del Gobierno que busquen la manera de acelerar el proceso con las Farc esta semana, cuando comenzará en La Habana un nuevo ciclo de diálogos entre las partes.

Logros internacionales VS ‘alboroto’ guerrillero

La gira del presidente Santos a Europa arrancó con pie derecho con la firma del acuerdo que elimina los visados del espacio Schengen para colombianos, lo que permitirá a los nacionales visitar hasta 90 días un número de naciones en el viejo continente, sin tener que pasar por el dispendioso requisito de la visa.

Luego, el presidente Santos participó en la Cumbre Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y la Unión Europea en Bruselas, para luego participar en la reunión del Consejo de la Unión Europea donde consiguió apoyo unánime del continente para que salga adelante el proceso de paz.

Luego viajó a Italia donde participó en la Conferencia Italia – América Latina y asistió al pabellón de Colombia en ExpoMilán 2015.

La agenda clave de Santos en ese viaje fue visitar El Vaticano para reunirse con el papa Francisco. “El Papa me dijo algo muy bonito. Me dijo que yo soy tal vez el mandatario por el cual más ha rezado, a lo que le respondí que lo siguiera haciendo, pues necesitaba mucho su apoyo e iluminación”, dijo el mandatario tras la audiencia a puerta cerrada.

Del encuentro también surgió una conclusión sobre los acontecimientos de orden público en Colombia. Santos persistirá en mantener los diálogos, no los suspenderá pese a la arremetida guerrillera, y pedirá que se aceleren las conversaciones para acordar el cese el fuego definitivo.

Luego Santos visitó Suecia y Noruega. El Jefe de Estado se reunió con gobernantes de los dos países y participó en un foro sobre paz.

La noticia de estas visitas fue que dijera que Colombia ya está adelantando su posconflicto, aunque suene paradójico que se adelante una transición mientras que la guerra se recrudece.

“Podemos decir que, en la práctica, el posconflicto ya comenzó en Colombia”, dijo.

“En La Habana estamos silenciando las armas y en Colombia estamos construyendo la paz”.

Gira Presidente Santos en Europa

Las reuniones de alto nivel con los poderes de Suecia y Noruega concluyeron la gira presidencial este lunes y martes.

La premisa de Santos es que en más del 90% del territorio nacional ya se están ejecutando planes de transición como reparación a víctimas y proyectos de reconstrucción económica y social. El restante terreno es el que está bajo el azote de las Farc, como el suroccidente de Colombia.

De esta gira presidencial, que termina en Noruega, quedó claro que mientras las acciones guerrilleras desaniman la continuidad del proceso, el espaldarazo europeo inyecta el ánimo que le impide al gobernante terminar la mesa de diálogos.

Mientras que muchos reclaman por la presencia de Santos frente a las tropas sobre las que llueven ataques, otros consideran que lo indispensable es que se refuerce el apoyo internacional al proceso, ya que las condenas a distancia que emite son suficientes.

La gira cumplió como objetivo confirmar si aún desde Europa se ve con buenos ojos este esfuerzo de terminar el conflicto colombiano por la vía de diálogo. La conclusión es que el apoyo se mantiene, pero bajo una condición universal: debe haber resultados lo más pronto posible.