El favorito es… ¿El voto en blanco?

El favorito es… ¿El voto en blanco?

17 de febrero del 2014

Las primeras encuestas nacionales de intención de voto para las elecciones presidenciales en Colombia, hasta ahora, dan un indiscutible ganador. No es precisamente el presidente Juan Manuel Santos, de quien se dice que cuenta con la maquinaria e influencia para reelegirse. Tampoco los candidatos de derecha como el uribista Óscar Iván Zuluaga o la conservadora Marta Lucía Ramírez, los dos con tendencias de apoyo que no superan el 15%. Ni siquiera otras alternativas en la baraja como Clara López, Aída Abella o Enrique Peñalosa, este último quien aún no está definido como el aspirante de la Alianza Verde. El favorito, hasta ahora, es el voto en blanco.

Las firmas encuestadoras Ipsos Napoleón Franco, Invamer-Gallup y Cifras y Conceptos, han coincidido en sus más recientes sondeos en posicionar al voto en blanco entre el 26% y 30%, en muchas oportunidades con hasta cinco puntos sobre el candidato con más favorabilidad que sería Juan Manuel Santos.

En otros sondeos, también se ha visto la posibilidad de que Santos gane como favorito en la primera vuelta, pero seguido de cerca por el voto en blanco. Así lo manifiesta el estudio Gallup realizado entre el 3 y 5 de febrero. Santos tiene 34% de intención de voto, el voto en blanco el 28%, y Óscar Iván Zuluaga el 10%.

El fenómeno abrió un debate sobre el poder que el voto inconforme empieza a cobrar en los comicios de 2014. Sin embargo, la cultura democrática en Colombia no ha logrado dimensionar con claridad los efectos de esta opción presente en todos los tarjetones electorales de las democracias modernas y que expresa, básicamente, que el votante no se siente identificado con ninguna de las opciones presentadas, pero que le interesa participar en la decisión dejando constancia de su inconformidad.

¿Qué alcances puede llegar a tener el voto en blanco en nuestro sistema político? KienyKe.com consultó al abogado experto en derecho electoral, Pedro Felipe Gutiérrez para aclarar las dudas que hay sobre lo que pasaría si el voto en blanco ganara alguna elección.

Y es que esa es una pregunta que se hace la opinión pública, aunque para muchos es un escenario a descartar. Sin embargo, el voto en blanco ha crecido en popularidad durante los últimos tres comicios presidenciales. En las votaciones de 2002, el 1.6% de los votos fueron en blanco. En 2006 ascendió al 1.9% y en las más recientes, las de 2010, esta opción fue utilizada por el 3.2% de los votantes. Para muchos, el que en esta oportunidad se supere el 5% ya sería un mensaje significativo.

Para que el voto en blanco tenga algún efecto determinante debe ser marcado por la mitad más uno de los electores de esa jornada, es decir, por mayoría absoluta. Explica el jurista Gutiérrez que de suceder ese escenario, la constitución prevé que se deben repetir las elecciones, si fueran las presidenciales, con una lista de candidatos distinta.

“Si el voto en blanco fuera mayoría absoluta en la elección a alguna corporación colegiada, como el congreso, se repetirán las elecciones pero no se podrán presentar de nuevo las listas de partidos que no hayan superado el umbral”, explica. Un escenario así en las votaciones al Legislativo es prácticamente desechado en la coyuntura actual.

No obstante, analistas de varios sectores sugieren que para las votaciones al Parlamento Andino, que se realizarán al mismo tiempo que las de congreso, el voto en blanco podría dar una gran sorpresa, en especial por el desprestigio de esta entidad. Sin embargo, como ya se dijo, si se planteara ese escenario, se convocaría de nuevo a votaciones por el Parlamento Andino, para lo cual sería ideal que los partidos políticos, esta vez, no presenten ninguna lista.

Ahora bien, si gana el voto en blanco en las elecciones presidenciales pero sin mayoría absoluta, está claro que se produciría un hecho político impactante, de claro castigo a la clase política. Desde luego, los dos candidatos con mayor votación pasarían a segunda vuelta y, de todas formas, habría elección de un presidente.

“El voto en blanco no tiene incidencia en la segunda vuelta. La ley dice que solo tiene efecto en la primera vuelta, es decir, que un escenario de repetición de elecciones con candidatos diferentes se aprueba solo si el voto en blanco gana con mayoría absoluta en la primera vuelta”, añade el experto.

Castigo blanco

Muchos se estaban preguntando: en caso de ganar el voto en blanco y ser Germán Vargas Lleras la fórmula vicepresidencial de Juan Manuel Santos, ¿podría Vargas presentarse a las nuevas elecciones como el candidato presidencial? El experto Pedro Felipe Gutiérrez responde con contundencia: “Para las elecciones presidenciales se inscriben fórmulas presidenciales más no candidatos por separado. Por consiguiente, en caso de la victoria del voto en blanco con mayoría absoluta en primera vuelta, sus efectos cobijarían a los dos, y los inhabilitaría para participar en la elección a repetir.

Candidatos presidencia, Aida Abella, Enrique Peñalosa, Marta Lucía Ramírez, Oscar Iván Zuluaga, Clara López, Juan Manuel Santos, Kienyke

El probable ‘menú’ de candidatos a las presidenciales no parecen convencer a gran parte del electorado.

Marcela Prieto, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, descartó una victoria del voto en blanco en mayoría absoluta, que obligue a repetir las elecciones, pero considera que la tendencia actual de este tipo de elección envía un mensaje que debería preocupar a dos actores políticos.

“Principalmente a los partidos políticos, porque uno de los grandes problemas es una crisis en ellos que consiste en que no logran representar los intereses de cómo debe funcionar el Estado. Generan apatía e indiferencia”, manifestó a KienyKe.com.

Quien también podría resultar damnificado, según Prieto, es el aspirante a la reelección Juan Manuel Santos. “Él debe estar preocupado con el voto en blanco. Santos, respecto a los demás candidatos, gana las encuestas con amplia diferencia, pero está en un sándwich. El voto en blanco sobre el 30%, Santos con el 23% y el que sigue con un 12%. Ese sándwich puede ser peligroso porque en una segunda vuelta, el segundo candidato puede tratar de seducir a aquellas personas que quieran votar en blanco”.

Según la analista, todo depende de la habilidad del contrincante del candidato oficialista para tratar de convencer al inconforme para que le apueste a su candidatura. “Santos ya no lo podría conquistar, porque tuvo cuatro años de gobierno donde realmente no pudo conectarse con la gente. Esa segunda persona debería constituirse como real opción para que la gente que quiere votar en blanco reconsidere su voto”.

El que el voto en blanco supere el 5% de la votación escrutada sería un hecho político significativo: implica la manifestación de un voto de castigo a la clase política. “Nos enfrentaríamos a un presidente electo supremamente débil, si gana la presidencia con voto en blanco altísimo. Lo que merecería es un debate público por falta de liderazgo, legitimidad de sus políticas públicas y cómo podrá ejercer el poder. (Si el ganador fuera Santos) Es distinto haber ganado con 9 millones de votos, como hizo en 2010, a los menos votos que va a tener en estas elecciones. Para él sería mucho más difícil hacer una coalición gubernamental fuerte en el congreso; no tendría las fuerzas que tiene ahorita en el congreso. Sería un presidente menos representativito”, añadió Prieto.

“Hay grupos que se quieren aprovechar del ‘boom’ del voto en blanco”

También hay campañas para el voto en blanco. Dicha actividad puede ser organizada desde la ciudadanía independiente o a través un comité promotor inscrito ante la registraduría. En esta segunda opción, el comité inscrito tiene una casilla con su logo dentro del tarjetón electoral, justo al lado de la opción tradicional del voto en blanco. El único comité inscrito para las presidenciales, hasta ahora, se denomina S.O.S Sin Odio Social. KienyKe.com ha tratado de encontrar a alguno de los promotores del grupo pero no ha sido posible. Es de aclarar que al inscribirse como comité promotor, el grupo tiene derecho a reclamar (según los votos) la devolución del dinero invertido en campaña por parte del Estado.

Entre los más grandes colectivos de ciudadanos independientes que promueven el voto en blanco, sin haberse inscrito como comité promotor, está el denominado ‘Colombia Vota en Blanco’ de la organización Manos Limpias. Gustavo Bolívar, su representante, explicó a KienyKe.com que su movimiento, que tiene más de 85 mil seguidores en Facebook, surgió como protesta “para desprestigiar a la clase política y mostrar lo que nosotros consideramos que se está haciendo mal. Lanzamos en septiembre esta campaña al voto en blanco al ver que la credibilidad de los políticos estaba muy baja”.

Voto en blanco, Kienyke

Campaña independiente del voto en blanco.

“Somos un grupo independiente. No estamos inscritos ni vamos a inscribir el movimiento ante la registraduría, porque la filosofía del voto en blanco reñiría con la búsqueda de reposición en votos o campañas. (Los comité promotores) son gente que quiere aprovecharse del ‘boom’ del voto en blanco para capitalizarlo económicamente. Al finalizar las elecciones, cobran al CNE los gastos de campaña. Estamos denunciando a esos grupos que aparecen por ahí con ánimos de cobrar”, añadió.

Al final, el total de votos del comité promotor se sumarán al de la casilla convencional del voto en blanco.

Bolívar anunció que elevaron consultas ante la Corte Constitucional y el Consejo Nacional Electoral para aclarar los alcances del voto en blanco en las elecciones, pero desde ya anticiparon que una votación significativa de esta opción, incluso por mayoría absoluta, implicará “un mensaje enviado al mundo, de que el país rechazó a todos los partidos políticos”

“Si no sirve para nada el voto en blanco, si es maligno, si es tan perverso como lo plantean los partidos, ¿para qué lo hicieron, para qué lo aprobaron? Están atacando ahora al voto en blanco porque se volvió importante”, sostuvo Bolívar respecto las críticas de sectores políticos que sienten aminorada su poder electoral por este nuevo fenómeno.

Lo cierto es que aún es muy temprano para predecir el triunfo o derrota de este voto en las elecciones presidenciales, donde se espera que tengan un efecto sorpresa. Sin embargo, hoy se perfila como el favorito en un amplio sector de la ciudadanía. ¿Podrán convencer los candidatos actuales a tan alta cantidad de inconformes?

Twitter: @david_baracaldo